Ollas, cazos y cacerolas de vitrocerámica Visions

visions

 

Los utensilios de vitrocerámica están presentes en las cocinas desde hace 50 años. Son un ejemplo de la aplicación en usos cotidianos de algunas de las investigaciones en tecnología aeroespacial. Es importante destacar que no todos los utensilios de cocina de vitrocerámica tienen las mismas características.

VISIONS

En Pure Nature disponemos de ollas, cazos y cacerolas de Visions, marca especializada en la fabricación de recipientes de vitrocerámica de alta calidad desde hace más de 40 años. Visions fabrica sus característicos recipientes de vitrocerámica ámbar transparente que permiten ver lo que se está cocinando en todo momento sin necesidad de levantar la tapa, haciendo más fácil controlar lo que se cocina y evitar los derrames.

Los recipientes de Visions están hechos de vitrocerámica resistente al choque térmico y son muy versátiles, ya que sirven para cocinar, servir y almacenar los alimentos. Se pueden utilizar en cocinas de gas, eléctricas y vitrocerámica (no se pueden utilizar en las de inducción). Se pueden lavar en el lavavajillas y gracias a su resistencia a las temperaturas extremas, también sirven para guardar alimentos en la nevera y el congelador. Además no se manchan y son muy fáciles de limpiar. Son perfectos para cocinar de una manera saludable, ya que no alteran las cualidades de los alimentos ni los contaminan, gracias a que la vitrocerámica es un material neutro.

Características de la vitrocerámica de Visions

La vitrocerámica de Visions no es porosa y no es reactiva, por lo que no absorbe olores o sabores de los alimentos, no modifica sus características y no reacciona con alimentos ácidos. No contiene metales pesados, como el níquel o el cromo, por lo que está recomendada para personas con intoxicación por metales pesados. Además conduce muy bien el calor, por lo que se ahorra tiempo y dinero, ya que se necesita menos energía para cocinar. Es resistente al choque térmico, por lo que no se rompe por el cambio repentino de temperatura y puede soportar temperaturas extremas sin deformarse.

Los recipientes de Visions no llevan ningún tipo de esmalte cerámico o similar. Gracias a su superficie lisa y no porosa es necesaria menor cantidad de aceite, por lo que es ideal para una cocina baja en grasas y más saludable.

Por sus características, los recipientes de Visions están especialmente recomendados para personas alérgicas, intoxicadas por metales pesados, con Sensibilidad Química Múltiple o con Electrohipersensibilidad.

En Pure Nature encontrará  una gran variedad de ollas, cazos, cacerolas, sartenes y baterías de cocina de vitrocerámica de Visions perfectas para cocinar de manera saludable y ahorrar energía, cuidando a la vez su salud y el medioambiente.

Purificadores de agua Carbonit

SanUno inox

 PURIFICADORES DE AGUA CARBONIT

 

Entre el 50% y el 80% de nuestro cuerpo está compuesto por agua, dependiendo de la edad que tengamos y de si somos hombre o mujer. El agua, por lo tanto, es básica para nuestra supervivencia y nuestra salud. La cantidad y la calidad del agua que se bebe determina en buena parte el funcionamiento idóneo del organismo, por lo que además de estar bien hidratados es muy importante que el agua que bebemos esté libre de tóxicos y de microorganismos que puedan provocarnos enfermedades.

En Pure Nature disponemos de purificadores de la marca Carbonit que garantizan un excelente filtrado del agua de nuestro grifo gracias a sus filtros de dos etapas: una que elimina partículas de hasta 0,15, dependiendo del modelo de filtro, y una segunda etapa de filtrado con carbón activo que elimina más de un 99,5% de sustancias tóxicas como el cloro y derivados, pesticidas como el lindano y residuos medicamentosos como el ibuprofeno, entre otros. Los filtros de Carbonit eliminan además el plomo y el cobre presentes en el agua en más de un 90%. Una de las ventajas principales de los filtros que utilizan carbón activo para la eliminación de tóxicos es que no eliminan las sales minerales disueltas en el agua, algo que puede provocar serios problemas de salud.

Los purificadores Carbonit ofrecen además la ventaja de que permiten sustituir el agua embotellada en plástico, y por lo tanto contaminada, por agua purificada de mejor calidad a un precio mucho menor y eliminando la molestia de acarrear garrafas de agua a casa.

En nuestra tienda online podrá encontrar los purificadores SanUno, Vario Classic y DUO (para cal, partículas y tóxicos) de Carbonit. Estos tres purificadores actúan sobre un único grifo y son muy fáciles de instalar. Los tres pueden utilizar los filtros NFP Premium y IFP Puro, que también ofrecemos en Pure Nature. Estos filtros deben cambiarse cada 6 meses para mantener un filtrado del agua eficiente y se deben utilizar siempre con agua fría.

 

Purificador de agua SanUno

En Pure Nature encontrará 3 modelos del purificador San Uno: el de polipropileno sin filtro, el de polipropileno con un filtro NFP Premium y el nuevo modelo de SanUno_inoxacero inoxidable con un filtro NFP Premium. Los 3 se instalan fácilmente en cualquier grifo estándar con un adaptador universal que se entrega con el purificador. Con una pequeña palanca se escoge si queremos el agua filtrada o no filtrada. Los 3 purificadores pueden utilizar el filtro NFP Premium o el filtro IFP Puro, que ofrece un mejor filtrado de partículas y es el que menos caudal pierde con el uso gracias a su diseño.

El SanUno con la carcasa de polipropileno también es útil para llevarlo de viaje gracias a su tamaño y peso.

El nuevo purificador de agua SanUno Inox F de Carbonit está hecho de acero inoxidable V4A que es el más resistente a la corrosión. El diseño del purificador SanUno Inox hace que el cambio de filtro sea mucho más rápido y sencillo gracias a que la salida del agua se encuentra en la parte superior. Solo hay que desenroscar la tapa donde va instalado el filtro del purificador para sacar el filtro usado y colocar el nuevo. El grifo dispone además de un dosificador que permite aprovechar mejor el agua y reducir así el consumo.

La fácil instalación y su eficiencia en el filtrado hace que sea uno de lo purificadores de agua más vendidos.

Vídeo instalación SanUno

Purificador de agua Vario Classic

Carbonit VarioSe instala debajo del fregadero con un grifo suplementario, de manera que se puede escoger el agua purificada o sin purificar abriendo el grifo correspondiente para cada una. Mediante el grifo ya existente se obtiene agua sin purificar y mediante el grifo del purificador se obtiene agua purificada.

El purificador Vario debe instalarse debajo del fregadero, por lo que se entrega con todos los accesorios necesarios para su instalación: pieza en T, válvula de cierre de bola, tres conductos flexibles de acero fino, junta de rosca, soporte mural, grifo y juntas. Incluye también un filtro NFP Premium y en su lugar se puede utilizar también el filtro IFP Puro, que ofrece un mejor filtrado de partículas. La instalación no es difícil, aunque es necesario hacer un agujero en la encimera para poder instalar el grifo auxiliar del purificador. En caso de que no se desee hacer un agujero se puede sustituir el grifo por uno nuevo de 3 tomas, una de ellas servirá para obtener el agua purificada tras conectarla al Vario. Estos grifos son fáciles de encontrar en ferreterías o a través de fontaneros.

 

Purificador de agua Duo Kalk

Carbonit DUO KALKEl purificador de agua Duo Kalk de Carbonit se instala debajo del fregadero y el agua ya filtrada se suministra mediante un grifo suplementario que se incluye en la unidad, como ocurre con el purificador Vario, por lo que la instalación es la misma que la de este purificador. También el Duo Kalk se entrega con todo lo necesario para poder instalarlo.

El Duo Kalk se entrega con un filtro NFP Premium que permite eliminar partículas, tóxicos y bacterias, pero además dispone de un segundo filtro para la eliminación de cal que permite reducir la dureza del agua. En lugar del filtro NFP Premium se puede utilizar el filtro IFP Puro, que ofrece un mejor filtrado de partículas.

 

Importante: Por el tipo de agua de la mayoría de la Península Ibérica recomendamos el filtro IFP Puro, ya que es el que mejor resultados ofrece en aguas con una carga de partículas mediana-alta y el que menos caudal pierde con el uso gracias a su diseño.

 

Los filtros Carbonit han sido controlados por organismos independientes y su eficacia está avalada por sus certificados. Las carcasas de Carbonit también satisfacen exigentes normas de calidad y están fabricadas conforme a las recomendaciones KTW (plásticos y agua) y a la hoja de trabajo W270 de la DVGW (Asociación técnica y científica alemana para el gas y el agua potable).

INFORMACIÓN ADICIONAL: Guía práctica de control ambiental

Edredones nórdicos ecológicos para un descanso saludable

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Este invierno en Pure Nature presentamos una amplia variedad de edredones nórdicos ecológicos para un descanso óptimo.

Los nórdicos están disponibles en las medidas de 135×200 cm y 155×220 cm y varios modelos también se ofrecen en medidas grandes de 200×200 cm y 200×220 cm. Además en Pure Nature también encontrarán nórdicos de 100×135 cm para niños.

Están hechos de diferentes materiales, desde los clásicos de algodón y lana, a los novedosos de tencel y fibras de maíz, pasando por los nórdicos más exóticos como los de pelo de camello, kapok y seda salvaje. Además en Pure Nature ofrecemos desde nórdicos muy ligeros para las noches frescas de verano o de entretiempo hasta nórdicos para el invierno más riguroso.

 

Nuestras recomendaciones

Todos los nórdicos seleccionados son lavables, ligeros, tienen un tacto agradable y tienen una buena regulación de la humedad, por lo que no hacen sudar y se secan con facilidad.

 

Los materiales

Tencel® es la marca de la moderna fibra Lyocell desarrollada en Austria. Lyocell es una fibra natural hecha de celulosa de madera, delicada con la piel, con una regulación de la temperatura óptima y que permite que la piel respire y permanezca seca. Recomendada para alérgicos y personas con SQM.

La fibra de maíz se fabrica mediante un proceso de fermentación del almidón de maíz. Tiene una capacidad calorífica similar a los pelos de animales (lana de oveja, pelo de camello, etc.) pero es hipoalergénica y lavable. Recomendada para alérgicos y personas con SQM.

La seda convencional se extrae de orugas de granja, ahogándolas en agua hirviendo dentro de sus capullos antes de su metamorfosis. Por lo contrario, la producción de la seda salvaje no está controlada y se extrae de los capullos de las orugas una vez ya se han convertido en mariposas, por lo tanto no se las mata. La seda puede absorber más del 33% de su propio peso en humedad y es ideal para personas que transpiran mucho. Además es muy ligera, suave y agradable.

El algodón pertenece a la familia de las malváceas y es un excelente material natural que es lavable, agradable para la piel, transpirable, hipoalergénico y libre de contaminantes. Tiene una capacidad calorífica baja y una buena regulación de la humedad. Puede absorber hasta un 20% de su propio peso en humedad y es ideal para personas que transpiran mucho.

 

En Pure Nature también encontrarán una amplia variedad de almohadas de algodón ecológico, Tencel y fibras de maíz, entre otras, que junto nuestros edredones nórdicos ecológicos son ideales para un descanso saludable.

 

 

Recipientes de vidrio Weck

Weck

Los recipientes de vidrio Weck son una manera elegante y respetuosa de almacenar y servir alimentos, ya que están hechos exclusivamente de vidrio sin plásticos. El vidrio es un material higiénico que se puede lavar fácilmente y además no altera el sabor de los alimentos gracias a que es neutro. Los recipientes de Weck son aptos para lavavajillas, microondas y congelador.

En Pure Nature encontrará una amplia variedad de recipientes y botellas de vidrio Weck de diferentes medidas y formas, además de los aros de caucho natural ftalatos que permiten cerrar herméticamente las tapas de los recipientes de vidrio de Weck para guardar alimentos durante un largo periodo de tiempo o bien hacer conservas con ellos.

Weck fabrica sus clásicos recipientes de vidrio en Alemania desde 1900.

INFORMACIÓN ADICIONAL:

 

El sol y nuestra salud

Sol y piel

 

EL SOL Y NUESTRA SALUD

Artículo elaborado para Sopa Tóxica

 

La exposición al Sol es un tema que genera muchas dudas hoy en día, o al menos eso se deduce por la cantidad de personas que se sobreexponen y por la cantidad de personas que lo evitan del todo. Por una parte los médicos nos dicen que debemos evitar la exposición solar, sobre todo si somos muy blancos o tenemos muchas pecas, lo que nos puede provocar algunos problemas de salud por no recibir suficiente luz solar. Por otro lado, buena parte de la población se expone en exceso al sol para broncearse, lo que provoca daños en la piel, a veces fatales.

A continuación exponemos varias preguntas y respuestas que nos pueden ayudar a tomar la decisión de exponernos al Sol o no y cómo hacerlo:

 

– ¿Es peligroso exponerse al sol?

No. No solo no hay que evitar el Sol sino que es necesario que estemos expuestos a la luz solar para que nuestro cuerpo funcione correctamente, aunque sí está recomendado que las personas muy mayores, los niños pequeños y los bebés se protejan con ropa de la luz directa del Sol, debido a que su piel no responde tan bien. Las personas con la piel muy blanca deben exponerse teniendo todavía más en cuenta que el resto cuándo y cuánto tiempo hacerlo para evitar problemas en la piel.

Lo que nos debe preocupar de la luz Solar es la radiación UVA, que es la que hace que nos pongamos morenos, pero también vayamos castigando la piel a medida que pasan los años. El momento del año en que más radiación solar recibimos es entre los meses de mayo y agosto. Estos son los meses en que la Tierra se encuentra más alejada del Sol, pero su inclinación permite que los rayos de sol alcancen de pleno el hemisferio norte. Durante esta época del año las horas del día con más radiación solar son las comprendidas entre las 11 h y las 16 h.

Lógicamente, la radiación solar que recibimos puede verse afectada por las nubes, la contaminación o la altura respecto al mar en que nos encontremos.

 

– ¿Es necesario exponerse al Sol?

Sí, aunque no para estar moreno, sino para recibir los beneficios que nos aporta. No hay que olvidar que nuestro estado natural hasta hace muy pocos años era estar expuestos a la luz solar durante la mayor parte del día. El dejar de hacerlo empeora la calidad de nuestra salud, ya que estamos vinculados al Sol desde antes de que existiéramos como especie.

De todas maneras es importante no sobreexponerse al Sol, como hacemos al intentar ponernos morenos en exceso y rápidamente. Sobreexponiéndonos forzamos el mecanismo de defensa de nuestra piel contra el Sol -que consiste en ponerse morena- pudiéndonos provocar quemaduras, envejecimiento prematuro y cáncer de piel.

El sentido común es el de debe regir a la hora de exponernos al Sol. A ningún animal de sangre caliente se le ocurriría ponerse bajo el Sol en las horas de máxima radiación y nosotros debemos hacer lo mismo.

 

– ¿Qué beneficios tiene exponerse al Sol?

Los rayos infrarrojos del sol nos aportan energía y también nos estabilizan emocionalmente, que es muy útil para tomar buenas decisiones y evitar al máximo estresarnos. Si nos exponemos a la luz solar durante una media hora al día nuestro reloj interno se pone en hora para que nuestro cuerpo funcione correctamente siguiendo el ciclo circadiano (el de día y noche), haciendo que seamos capaces de descansar correctamente y que nuestro sistema hormonal funcione bien.

El beneficio más importante de exponernos al Sol es que nos permite producir vitamina D. Esta vitamina se sintetiza en nuestra piel cuando la exponemos a la radiación UVB (onda media). Esto se produce en minutos, por lo que no es necesaria una sobreexposición. Unos 20 minutos al día son suficientes. La parte del cuerpo que más vitamina D produce es el torso, seguido de las piernas y los brazos. Para producirla necesitamos cierta cantidad de radiación. Como referencia, debemos saber que si nuestra sombra es más larga que nosotros, no estamos recibiendo la cantidad suficiente de luz solar para generar vitamina D.

La vitamina D es esencial para el cuerpo humano. Problemas de déficit de calcio u hormonales a menudo esconden un déficit de vitamina D. Es también antiinflamatoria, antidepresiva y reduce la hipertensión. Forma parte de nuestro ADN, por lo que es esencial para crear nuevas células. Hace que nuestro sistema inmunitario actúe correctamente y es básica para el funcionamiento del sistema nervioso, además de ayudar a prevenir el cáncer. Si tenemos una buena fuente de calcio y suficiente vitamina D también reduciremos el colesterol, además de evitar problemas como la osteoporosis.

 

– ¿Es necesario utilizar protector solar?

Sí, si vamos a estar expuestos al Sol durante mucho tiempo y especialmente si se tiene la piel muy blanca.

 

– ¿Un protector solar con FPS 50 me protege más que uno de FPS 20?

No. Protege durante más tiempo, pero no más. El factor de protección solar (FPS) indica el tiempo que el protector aumenta la capacidad de defensa de la piel cuando lo usamos. Por ejemplo, una persona que empiece a enrojecerse a los 10 minutos de tomar el sol, tardará 20 veces más con un FPS 20, es decir, 200 minutos.

 

– ¿Cuál es el mejor protector solar?

La mejor opción es un protector solar de base mineral que sea ecológico. De esta manera evitaremos los componentes tóxicos de los convencionales y que son más o menos comunes en cualquier crema convencional. Los ecológicos suelen utilizar dióxido de titanio u óxido de zinc, que crean sobre la piel una capa opaca que ofrece una protección solar natural del 95% contra todos los rayos ultravioleta. Además también utilizan aceites como el de onagra o de jojoba para mantener la piel hidratada y vitaminada. Estos aceites, como también el de argán, el de lino o el de semillas de granada son muy útiles para mantener la piel en buen estado por su cantidad de vitamina E y antioxidantes. Un aceite especialmente útil es el de coco, que tiene un FPS aproximado de 4.

 

– ¿Es posible broncearse sin perjudicar la piel?

Sí, siempre que lo hagamos muy gradualmente y teniendo el cuidado de no quemarnos, por lo que hay que tener en cuenta no sobreexponernos al Sol ni exponernos en las horas de máxima radiación.

También es muy importante que tengamos una salud optima de nuestra piel para que funcione lo mejor posible y por lo tanto se broncee mejor sin quemarse. Esto normalmente no se consigue solo aplicando cremas, sino con el cuidado general de nuestra salud. Evidentemente es esencial beber suficiente agua, siempre que sea posible de manantial y envasada en cristal o agua filtrada con carbón activo. Se debe evitar beber agua filtrada por osmosis inversa y agua destilada, porque están desmineralizadas. Otra recomendación es evitar el cloro del agua en la ducha utilizando un declorador. También está recomendado hacer saunas para eliminar los tóxicos de la piel.

El estado de la piel es un reflejo de la salud de todo el cuerpo, como ocurre con el pelo de los animales; esto quiere decir alimentarnos correctamente y no exponer la piel a ningún tipo de estrés. Vivimos en una sociedad obesa, pero eso no quiere decir que esté bien nutrida, de manera que la falta de nutrientes se traduce en problemas de salud, entre ellos la poca resistencia o resiliencia de nuestra piel a la radiación solar.

Alimentarnos correctamente consiste de manera generalizada en que al menos el 60% de lo que comamos sean verduras, entre el 5% y el 10% grasas o aceites saludables y el resto proteínas y cereales integrales sin gluten. Dejar de comer alimentos inflamatorios como aquellos que tienen gluten, azúcar y harinas refinadas mejorará la salud de nuestra piel porque mejorará también nuestra salud en general. Si las grasas que comemos son ricas en omegas, especialmente omega 3, además también permitiremos a nuestra piel que responda mejor al estrés al que puede verse sometida, ya sea demasiada radiación solar, frío, sequedad, etc. y que envejezca mucho mejor. Las verduras nos aportarán las vitaminas –especialmente las A, C y E- y antioxidantes que necesitamos sin el azúcar que podemos encontrar en las frutas. Comer de esta manera junto con alimentos probióticos como yogur, kéfir o queso de leche cruda permite tener una buena salud de nuestra flora intestinal y por lo tanto una piel en el mejor estado posible.

No exponer la piel a ningún tipo de estrés significa seguir los consejos que hasta ahora hemos dado y lógicamente, también reducir las agresiones a la piel en forma de cremas, cosméticos y jabones convencionales, ya que están cargados de sustancias sintéticas, algunas de ellas muy tóxicas. Recomendamos utilizar productos de cosmética natural y especialmente están recomendados los aceites de lino, jojoba, coco, onagra, argán, etc.

Siguiendo estos simples consejos no solo tendremos una piel más sana y bonita sino que mejorará toda nuestra salud.

Artículo elaborado para Sopa Tóxica

INFORMACIÓN ADICIONAL

 

Desmontamos 3 mitos de la alimentación

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DESMONTAMOS 3 MITOS DE LA ALIMENTACIÓN

Artículo elaborado para Sopa Tóxica

 

La sal hace subir la tensión arterial

Es cierto que el consumo de sal es uno de los culpables de la tensión alta que afecta a una gran parte de la población, aunque hay que puntualizar que la culpable es la sal refinada, no la sal sin refinar. La sal sin refinar no solo no hace subir la tensión, sino que además es una gran aliada de nuestro cuerpo para mantener una tensión arterial correcta.

Gracias a la sal sin refinar se puede producir de una manera correcta el intercambio de agua a través de la membrana de nuestras células, es decir, la ósmosis celular. Esto permite al cuerpo mantener nuestro equilibrio de agua y por lo tanto también una correcta tensión arterial y una buena capacidad de desintoxicación. Es decir, permite que si nos sobra agua la  expulsemos, y si nos falta, la retengamos. Esto no sucede si la sal que consumimos es sal refinada, ya que además de que su estructura se ha modificado por el proceso de refinamiento, también se pierden todos los minerales que nos interesan de la sal. Debido a que la sal refinada es una sustancia muy agresiva para nuestro cuerpo éste se quiere deshacer de ella rápidamente, por lo que para eliminarla saca el agua de nuestras células. Este proceso sumado a que la sal refinada es un producto muy inflamatorio hace que nuestra tensión arterial aumente y nos provoque los problemas derivados de ella. Esto es especialmente acusado en nuestra sociedad actual, ya que la situación de estrés en que vivimos empeora el efecto de la sal refinada. Para acabarlo de rematar, se pueden añadir aditivos a la sal una vez refinada como sales de aluminio (antiaglutinante) o minerales que desquilibran todavía más su estructura original, como ocurre con la sal yodada.

La medicina convencional intenta prevenir el problema de la hipertensión haciendo reducir la sal y otros alimentos altos en sodio, mientras que para reducir la tensión una vez ya es muy alta se  recetan diuréticos para hacer que el cuerpo elimine el agua acumulada, reduciéndose así la tensión arterial. Reducir el sodio en la alimentación no tiene un gran impacto en la tensión arterial, ya que normalmente no se soluciona el problema de la inflamación general y cronificada del cuerpo, que suele ser la principal causa de la hipertensión. Tomar diuréticos sí que reduce la tensión arterial, ya que nos hace eliminar el agua de nuestro cuerpo, aunque usados de manera prolongada hace que nos vaciemos de sales minerales, que se pierden disueltas en el agua que expulsamos, empeorando de esta manera nuestros problemas para regular la tensión y provocando nuevos problemas derivados de la falta de sales minerales, como problemas cognitivos, cardíacos, fatiga, etc. Reducir la sal y tomar diuréticos de forma prolongada nos puede provocar un gran desequilibrio en nuestro cuerpo y hacer que perdamos minerales que son muy difíciles de reponer.

También hay que tener en cuenta que es posible que el nivel de sodio alto que provoca la hipertensión no sea un problema que tenga que ver propiamente con el sodio, sino que el alto nivel de sodio esté provocado por un exceso de metales en nuestro cuerpo como cobre o mercurio, o por ejemplo una acumulación de cadmio en nuestros riñones. Estos casos no son puntuales en el mundo industrializado en el que vivimos, el problema es que la mayoría desconocemos que el nivel de metales en nuestro cuerpo es muy alto y por lo tanto ni lo tenemos en cuenta ni tomamos las medidas oportunas, empeorando así la situación con diagnósticos y tratamientos erróneos.

La sal sin refinar nos permitirá regular el agua que perdamos, de manera que también regularemos mejor la temperatura de nuestro cuerpo y además nos ayudará a reponer los minerales que hemos perdido con el sudor. Otra muy buena manera de reponer los minerales que perdemos y mantener una tensión arterial correcta es que el 50% de nuestra alimentación sean verduras.

 

La grasa engorda

Uno de los mitos más extendidos en nuestra sociedad hoy en día gracias a la obsesión por estar guapos y jóvenes eternamente es que la grasa engorda. Realmente es al contrario. El hecho de llevar una dieta baja en grasas normalmente implica que éstas se sustituyen por más cereales –normalmente refinados- y más fruta. Esto supone un incremento en la cantidad de azúcares que comemos y que nuestro cuerpo se ve forzado a acumular en forma de grasa. Por si fuera poco, esta cantidad de azúcar también puede provocar diabetes, inflamación y exceso de colesterol y los problemas derivados de ella, como hipertensión. De hecho, una buena parte de lo que se piensa que es grasa en las personas con sobrepeso es realmente inflamación. Otro efecto de las dietas altas en azúcar es que facilitan la aparición y el crecimiento de tumores, ya que los cánceres se alimentan de azúcar, lo que les permite crecer muy rápidamente. Hay que tener en cuenta que cuando hablamos de azúcar no solo nos referimos al azúcar como endulzante y a los pasteles y dulces, sino también a los cereales (pan, pasta, etc.) y la fruta (zumos de fruta incluídos).

Que nuestro cuerpo tenga una buena fuente de grasas de calidad es muy importante, ya que un buen funcionamiento glandular y hormonal, así como una piel  perfecta, un cerebro que funcione bien y un cuerpo que se recupere y se reconstruya de manera correcta se consigue tomando una dosis adecuada de grasas de calidad. Esta dosis  debería suponer como mínimo el 10% y como máximo el 30% de nuestra alimentación. Nuestro cuerpo necesita los ácidos grasos omega 3, 6 y 9 que se encuentran en las grasas de origen animal y en los aceites vegetales y que son necesarios para llevar a cabo todo lo mencionado anteriormente, pero también para combatir las infecciones, regular la inflamación y permitir la comunicación entre las células.

Algunas fuentes de estos ácidos grasos son:

  • Omega 3: aceite de pescado, aceite de krill, carne y lácteos si el animal se ha alimentado de pasto. Otra fuentes son el aceite de lino, semillas de lino o el aceite de perilla.
  • Omega 6: carne y lácteos de animal, especialmente si no se ha alimentado con pasto, yemas de huevo, pescado y aceite de girasol o canola.
  • Omega 9: Aceite de oliva.

Los aceites vegetales pueden utilizarse también sobre la piel, que es otra forma de “comerlos”. Además son más efectivos que las cremas sintéticas que normalmente se nos ofrecen e infinitamente más seguros y saludables. Por supuesto deberemos evitar las grasas hidrogenadas, también llamadas grasas trans, que provocan más perjuicios que beneficios en nuestra salud, como por ejemplo problemas cardiacos. Estas sí que son malas.

 

Los edulcorantes artificiales son más sanos que el azúcar

Durante muchos años se ha recomendado a las personas con sobrepeso, diabetes o en riesgo de tenerla que utilicen edulcorantes para sustituir el azúcar. Hoy en día ya se están revisando estos consejos e incluso en medios de comunicación no sospechosos de ser “alternativos” se pueden ver titulares informando de que los edulcorantes artificiales no solo no ayudan a reducir el riesgo de sobrepeso y diabetes, sino que lo aumentan de la misma manera que el azúcar, en parte porque desequilibran la flora intestinal de una manera que facilita la aparición de diabetes de tipo 2 y en parte porque la respuesta de nuestro cuerpo al azúcar se comienza a producir con la sensación del sabor dulce. Esto quiere decir que solo es necesario ponerse algo dulce en la boca para que nuestro cerebro comience a ordenar los procesos correspondientes para almacenarla en forma de grasa, provocando igualmente un pico de insulina aunque lo que estemos comiendo tenga 0 azúcar o calorías. Esta confusión metabólica incita además a comer más carbohidratos y azúcar. Por este motivo no es recomendable ningún edulcorante natural o artificial para las personas diabéticas o con riesgo de serlo.

Otro gran sector de mercado para los edulcorantes artificiales son las personas que cuentan calorías, a las que se ha condicionado para que vean como saludables estos edulcorantes a golpe de anuncio y artículos sobre la “operación bikini”, entre otros medios. La sacarina, el aspártamo y la sucralosa (Splenda) son los edulcorantes artificiales más usados y lejos de ofrecer una alternativa sana al azúcar, aparte de los problemas mencionados anteriormente, pueden provocar otros problemas de salud que no compensan poder comer chucherías sin azúcar o beber refrescos light. Están relacionados con varios tipos de cáncer, pero también pueden provocar migrañas, asma, Parkinson, Alzheimer, favorecer la muerte neuronal, reducir el contenido de serotonina en nuestro cerebro, como hace el aspártamo o reducir los glóbulos rojos y provocar infertilidad como hace la sucralosa. Estos son solo los principales problemas de una lista mucho más larga. Algo que sorprende mucho es que la molécula de sucralosa está hecha en parte de sacarosa (azúcar) pero el resultado final del proceso es un organoclorado, como el DDT.

Si queremos utilizar edulcorantes, lo mejor es la estevia. Es antiinflamatoria, anticancerígena y ayuda a reducir el colesterol, además de regular el sistema digestivo. Aún así no está recomendada para personas con diabetes o con riesgo de tenerla como hemos comentado anteriormente. Pero para el resto de personas es una muy buena alternativa al azúcar.

 

Como vemos se debe poner en cuarentena la mayoría de la información que se nos ofrece, porque ya sea debido a desinformación o a claras estrategias de mercado podemos acabar descubriendo que con la intención de cuidar nuestra salud al final nos estamos perjudicando, en parte debido a que dejamos la responsabilidad de nuestra salud en manos de otros y no nos informamos ni decidimos por nosotros mismos.

Artículo elaborado para Sopa Tóxica

INFORMACIÓN ADICIONAL

 

El trigo, un alimento poco saludable más allá del gluten

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EL TRIGO, UN ALIMENTO POCO SALUDABLE MÁS ALLÁ DEL GLUTEN

Artículo elaborado para Sopa Tóxica

Cuando los profesionales de la salud nos aconsejan que lo mejor es comer variado no caemos en la cuenta de que la manera de comer hoy en día es muchas cosas, pero no variada. La pérdida de una gran variedad de alimentos que comíamos en el Paleolítico (desde diferentes animales, raíces y bayas hasta insectos o flores, por ejemplo) fue provocada por el comienzo del Neolítico y la expansión de la agricultura y de la ganadería. La diversidad de los alimentos que los humanos comíamos se ha ido viendo reducida a lo largo de la historia y especialmente durante este último siglo en el que el trigo ha ocupado un espacio cada vez más grande en nuestra alimentación en detrimento de las verduras y hortalizas que hasta hace unos años compensaban nuestra dieta.

Los griegos y especialmente los romanos fueron los encargados de extender el cultivo del trigo, que formaba parte de la triada mediterránea (vid, aceite y trigo) y que gracias a la romanización pasó a ser un pilar de nuestra alimentación, de nuestra cultura e incluso de la religión católica (el cuerpo de Cristo). Aún así, el trigo presenta algunos problemas para nuestra salud, que, a pesar de los siglos que hace que lo consumimos, hace que no sea demasiado aconsejable para la mayoría de personas.

Gluten

El problema más conocido del trigo es el gluten. La palabra gluten designa a una familia de proteínas común a todos cereales, pero de manera coloquial llamamos gluten al “gluten malo”, el que no toleran los celíacos y que se encuentra en el trigo, la cebada y el centeno. La celiaquía es el problema más claro a nivel clínico que causa el gluten y sus síntomas pueden comprender desde todo tipo de problemas digestivos hasta problemas cognitivos, dolor articular, fatiga, déficit de atención, infecciones de riñón o de vesícula, dolor muscular, depresión o desnutrición, entre otros muchos.

Esta enfermedad que era rara hasta hace unos 15 años, hoy en día afecta al 1% de la población a nivel mundial y se cree que entre el 10 y el 40% es susceptible a padecerla. Muchos celíacos y padres de celíacos se sienten mal debido a que les han dicho que su enfermedad es genética, pero esto no es realmente así de simple. Estas personas tienen una predisposición genética y el hecho de que se manifieste el gen que causa la enfermedad no depende del gen, sino de las circunstancias, tal y como está demostrando la epigenética. Una de las circunstancias en este caso es que el trigo ha aumentado el contenido en gluten un 50% en los últimos 50 años provocando celiaquía con más facilidad a individuos susceptibles. Este aumento del porcentaje de gluten sumado a los restos de sustancias químicas con las que se tratan los cultivos de cereales convencionales aumenta también los problemas de salud de las personas no celíacas, especialmente causando problemas digestivos e intestino permeable. Gracias a tener los intestinos permeables, las grandes moléculas de gluten que son muy difíciles de digerir se cuelan en nuestro cuerpo generando inflamación y contribuyendo a desarrollar problemas autoinmunes (alergias, Hashimoto, lupus, etc.).

Lo que normalmente no se explica es que el gluten afecta a la mayoría de población, ya se sea celíaco o no, y ya hay un consenso a nivel internacional sobre la existencia de la intolerancia al gluten no celíaca. Algunos médicos afirman que hasta un 90% de sus pacientes mejoran de sus problemas de salud cuando dejan de comer gluten. Hasta 200 enfermedades están relacionadas con él, incluidas algunas enfermedades llamadas mentales.

Lectinas

El gluten es quien tiene la fama de problemático, pero además del gluten el trigo contiene otras sustancias que son un problema para nosotros y que nos tendrían que hacer plantear si el trigo es realmente un alimento adecuado para humanos. Entre estas sustancias unas de las más problemáticas son las lectinas.

Las lectinas son proteínas que tienen la capacidad de adherirse a los tejidos (huesos, colágeno, etc.) provocando la destrucción celular y generando serios problemas de salud. Además del trigo, las lectinas se pueden encontrar en otros alimentos como patatas, legumbres, así como en el resto de cereales y es una de las formas de defensa que tienen estas plantas especialmente contra los hongos, las bacterias y los insectos. La lectina del trigo es la aglutinina de germen de trigo.

La aglutinina de germen de trigo es extremadamente potente, resistente y su presencia es excepcionalmente alta gracias a siglos de selección artificial provocada por el cultivo de la planta, por lo que la cocción y el procesado del trigo no la reducen considerablemente.

Debido a su capacidad para adherirse a nuestros tejidos y nuestras células, la aglutinina provoca bastantes problemas de salud, algunos de ello son los siguientes:

  • Daña el intestino de una manera muy similar a como lo hace el gluten, aunque no se sea celíaco.
  • Estimula la inflamación especialmente del intestino delgado y también estimula a nuestro propio sistema inmunitario para que nos ataque contribuyendo a desarrollar enfermedades autoinmunes.
  • Una vez dentro de nuestro cuerpo es capaz de atravesar la barrera que protege a nuestro cerebro pudiendo provocar enfermedades neurodegenerativas.
  • Puede provocar la muerte celular de células cancerosas, pero también de las sanas.
  • Mimetiza la insulina, provocando resistencia a la insulina y obesidad, lo que acaba llevando a la diabetes. También provoca resistencia a la leptina e interfiere en la función de la tiroides.
  • Puede influir negativamente en la fertilidad debido a que se adhiere a los espermatozoides y a las células de los ovarios.

¿Porqué comemos trigo?

Una prueba de que quizá el trigo debería ser considerado como un alimento no saludable es que además tiene un efecto narcótico. Cuando la molécula de gluten se rompe en nuestros intestinos (gracias a la acción de bacterias, algunas de ellas problemáticas, ya que nosotros no somos capaces) se liberan proteínas con propiedades opiáceas que afectan a nuestro sistema nervioso como lo haría un narcótico. Esto podría ser una posible explicación a la afición por el cultivo del trigo en nuestra cultura. Otra explicación podría ser el buen sabor que tiene para los humanos gracias a la alta cantidad de azúcar y de ácido glutámico que contiene, que actúa como un potenciador de sabor y que hace que para nosotros el trigo tenga un sabor excepcional. El problema es que este aminoácido puede contribuir a la aparición de enfermedades neurodegenerativas como Alzheimer o Esclerosis Múltiple y problemas nerviosos como déficit de atención o epilepsia.

Conclusión

Además de los antinutrientes de los que hemos hablado, el trigo presenta otros problemas que lo convierten en un producto que se podría considerar no recomendable, tanto si es integral como si es refinado. Una buena manera de probar esto sin necesidad de análisis médicos ni nada es simplemente dejar el gluten durante 3 meses y ver qué pasa con nuestra salud en general. Si creemos que dejar el trigo no nos aporta nada, entonces podemos volverlo a introducir y también ver qué pasa cuando lo introducimos, ya que nos podemos llevar una sorpresa. Hacer la prueba de dejar el gluten durante una temporada está especialmente recomendado si se padece alguna enfermedad autoinmune, cáncer, problemas digestivos, dolor de cualquier etiología o enfermedades psicológicas y mentales. Es muy importante tener en cuenta que al dejar el gluten podemos empeorar, lo cual no es una mala señal sino al contrario, es síntoma de que nuestro cuerpo está haciendo limpieza.

Algunas alternativas al trigo y demás cereales con gluten son el arroz, el trigo sarraceno, el mijo, el amaranto, la quínoa y el maíz, aunque este último no esté demasiado recomendado. Igualmente es importante tener en cuenta que para una salud óptima nuestra alimentación no debería basarse en los cereales como sucede actualmente, sino en las verduras.

La agricultura se puede considerar un gran avance, pero nos trajo la aparición de muchas enfermedades desconocidas hasta entonces. En concreto, el consumo de algunos cereales como el trigo conlleva un precio que quizá es demasiado alto e innecesario, por lo que deberíamos considerar el cambiar nuestra alimentación para poder tener la mejor salud posible, a pesar de que con ello cambie nuestra cultura, lo que tampoco tiene que verse como algo negativo sino como una evolución.

Artículo elaborado para Sopa Tóxica

 

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Nuestro segundo cerebro

microbiota

 

NUESTRO SEGUNDO CEREBRO

Artículo elaborado para Sopa Tóxica

 

A diferencia de lo que creemos y de lo que parece, nuestro cuerpo no trabaja solo para mantenernos vivos y con buena salud, sino que para hacerlo necesita aproximadamente de entre 2,5 y 3 Kg. de microorganismos que representan el 90% del material genético que hay en nuestro cuerpo, ya que sobrepasan en 10 veces el número de nuestras células. Es lo que llamamos el microbioma humano.

Estos microbios, entre los que se encuentran bacterias, hongos y virus entre otros microorganismos, componen nuestro microbioma y es uno de los factores más importantes que influye en nuestra salud física y mental y en la activación de genes que pueden decidir sobre nuestra salud. Cada uno de nosotros tiene un microbioma propio y único en su variedad y proporción de microorganismos. Tal y como ocurre con la vegetación de nuestro planeta, cada parte de nuestro cuerpo tiene unos microorganismos concretos adaptados a las características ambientales del lugar donde viven (el sistema respiratorio, la boca, las orejas, los órganos sexuales o la piel, por ejemplo) y participan de manera activa en mantener con buena salud las partes de nuestro cuerpo en las que viven y también nuestra salud general. Por este motivo es básico que los niños nazcan, siempre que sea posible, sin cesárea y que salgan por el canal vaginal, ya que de esta manera la madre pasará los microorganismos que forman parte de su microbioma al bebé, que heredará la relación de simbiosis en la que cada uno vivimos con nuestro microbioma durante toda nuestra vida. Incluso la posición en la que nacemos está adecuada para que recibamos el microbioma de nuestra madre en el momento del parto, por este motivo es esencial que la madre tenga un microbioma sano. Es uno de los mejores regalos que puede hacer una madre, ya que las bacterias que recibimos en el momento del parto pondrán en marcha el futuro sistema inmunitario, por lo que su efectividad depende del microbioma que recibamos.

En nuestro sistema digestivo, y en concreto en nuestro intestino grueso, es donde vive la población más grande y más compleja de microorganismo y la que más influencia tiene en nuestra salud. Por este motivo es vital que la cuidemos como se debe, ya que, entre otras funciones claves, es una pieza clave del sistema inmunitario.

Intestino permeable

Nuestra flora intestinal nos ayuda a digerir la comida, a generar nutrientes como las vitaminas del grupo B, a generar hormonas como la serotonina y además es la primera línea de defensa de nuestro cuerpo contra microorganismos peligrosos. La buena salud de nuestro cuerpo está directamente ligada a la salud de nuestros intestinos. Un crecimiento desmesurado de una población concreta de microorganismos, una mala alimentación o la medicación que tomemos pueden provocar un desequilibrio y crear enfermedades que no se suelen relacionar con problemas en nuestra flora intestinal. Normalmente estas enfermedades además se acaban complicando debido a la medicación que se receta para intentar solucionarlas.

Son de sobras conocidas las expresiones del lenguaje en las que se relacionan las emociones con nuestro estómago. Realmente nuestro sistema digestivo es nuestro segundo cerebro, ya que es capaz de generar neurotransmisores a mayor escala y complejidad que el resto de nuestros tejidos y órganos. Por ejemplo, la concentración más grande de serotonina, una hormona que controla nuestro humor y cuyo déficit causa depresión, se encuentra en nuestros intestinos, no en nuestro cerebro. Gracias a esta conexión a través de neurotransmisores y a través del nervio vago, nuestros intestinos y nuestro cerebro están en constante comunicación, así que lo que ocurre en nuestros intestinos afecta a nuestro cerebro y viceversa. Una flora intestinal en mal estado o desequilibrada modifica nuestra conducta, nuestro carácter, nuestras respuestas a estímulos y enfermedades e incluso puede directamente provocarlas como ahora veremos.

Si basamos nuestra alimentación en alimentos inflamatorios como por ejemplo el trigo, el azúcar o los transgénicos, nuestro intestino se puede permeabilizar, es decir, la inflamación de las paredes de nuestros intestinos crea agujeros microscópicos en ellas por los que se cuelan trozos de alimentos sin digerir. Esto es un verdadero problema, ya que nuestro cuerpo reconocerá estas partes microscópicas de alimentos como agentes peligrosos e intentará atacarlos poniendo en marcha nuestro sistema inmunitario, que no sabrá actuar ante un peligro fantasma y lo hará de manera confusa. Esto nos provocará más inflamación, pero también enfermedades autoinmunes como alergias, tiroiditis de Hashimoto, celiaquía, soriasis, alopecia, artritis reumatoide, etc. en las que nuestro sistema inmunitario ataca a nuestro propio cuerpo. Este mismo proceso también causa inflamación en el cerebro, que al no funcionar correctamente provocará fallos en el sistema digestivo, creándose así un círculo vicioso que además de enfermedades autoinmunes y cáncer provoca enfermedades clasificadas como mentales.

La autoinmunidad es el problema principal que provoca tener el intestino permeable, pero el hecho de tener los intestinos como un colador y con una flora intestinal en mal estado también provoca que no obtengamos suficientes nutrientes de la comida –con los consiguientes problemas– así como desequilibrios hormonales, ya que algunas de las bacterias de nuestro intestino controlan nuestros niveles de hormonas como la insulina, los estrógenos o nuestra producción de cortisol y serotonina, como hemos visto antes.

Cómo evitar el intestino permeable y tener un flora intestinal feliz

Para cuidar nuestra flora intestinal y que tanto ésta como nosotros seamos felices podemos cambiar varios hábitos alimentarios que nos serán muy beneficiosos y marcarán una diferencia en nuestra salud física y mental.

  1. Eliminar los azúcares, las harinas refinadas, las patatas, los cereales con gluten y los alimentos procesados. Como norma general no debemos comer nada que venga en una caja o en un bote o que tenga ingredientes que no entendamos. También estaría recomendado reducir los cereales sin gluten, tales como arroz, trigo sarraceno o mijo, y comerlos siempre integrales.
  1. Comer más verdura, en la mayor variedad posible y de la mayor variedad posible de colores. Nuestro cuerpo está hecho para comer una buena cantidad de fibra que alimentará a nuestra flora intestinal. Pero la verdura también nos ofrece nutrientes básicos como vitaminas y minerales mas biodisponibles y en una cantidad mayor que la que ofrecen los cereales en los que basamos nuestra alimentación hoy en día. La verdura debe ser la base de nuestra dieta, no los cereales, que deberían reducirse sustancialmente. La mejor forma de cocinar la verdura es saltearla o hacerla al vapor, se pierden menos nutrientes y se cocinan muy rápidamente.
  1. Aumentar las grasas saludables como el aceite de oliva virgen crudo, el aceite de coco, los frutos secos y las semillas (se deben moler antes de comerlas).
  1. Introducir probióticos (lo contrario de antibiótico), especialmente si se están tomando antibióticos. El kéfir o los vegetales encurtidos (no pasteurizados) como la col fermentada son buenos ejemplos. Si se quiere se pueden hacer en casa, ya que es muy fácil.
  1. Cocinar con especias como cúrcuma, jengibre, mostaza, pimienta negra o pimienta de cayena, por ejemplo. No hace falta cocinar la verdura como si fuera comida de hospital, así que no hay excusa para no comerla.
  1. Que todos los alimentos sean ecológicos, ya que los restos de pesticidas, herbicidas, fertilizantes y medicamentos provocarán la muerte de la flora intestinal que nos interesa. En el caso de que no nos lo podamos permitir, lo mejor es optar por comer carne, huevos y lácteos ecológicos, ya que son los alimentos más contaminado por antibióticos y hormonas sintéticas.
  1. Masticar bien la comida, ya que la digestión de los alimentos comienza en nuestra boca donde los jugos y enzimas que producimos comienzan a romper los alimentos y a prepararlos para el tratamiento que recibirán en nuestro estómago e intestinos. Si es necesario se pueden tomar enzimas como suplemento.

Cuando comemos no solo nos estamos alimentando, sino que también estamos influenciando en el funcionamiento y la felicidad de los microorganismos con los que vivimos y que son el factor más importante a tener en cuenta en nuestra salud.

 

Artículo elaborado para Sopa Tóxica

 

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3 cambios saludables de verdad para el verano

verano-saludable

 

3 CAMBIOS SALUDABLES DE VERDAD PARA EL VERANO

 Artículo elaborado para Sopa Tóxica

 

Para este verano proponemos 3 cambios que nos ayudarán a estar más tranquilos, relajados y sanos, así podremos disfrutar plenamente de esta estación.

 

1-   BAÑOS DE SAL SIN REFINAR / JULIO

-Instinto convencional: Meterse en un sitio con aire acondicionado.

-Nuestro consejo: Tomar un baño con sal y relajarse.

 

Julio es quizá el mes más caluroso del año, por lo que un baño siempre viene bien. Una opción excelente son los baños en el mar. Al bañarnos en el mar (o en agua con sal sin refinar) nuestro cuerpo utiliza la piel para eliminar sustancias tóxicas y absorber del agua salada los minerales que nuestro cuerpo necesita (especialmente yodo, potasio y magnesio). Además de desintoxicarnos, esto nos da un aporte extra de minerales que harán que nuestro cuerpo funcione mejor y que además nos sintamos más relajados.

Lo ideal son los baños en el mar, pero también podemos tomar baños de agua con sal en casa. Si es posible, lo mejor es un baño de todo el cuerpo, pero si no también podemos hacer un baño de pies o manos de unos 20 minutos al menos una vez al día. El mejor momento es antes de ir a dormir, ya que absorberemos minerales que nos relajarán y nos ayudarán a descansar mejor y a estar más frescos.

Durante este proceso de desintoxicación puede cambiarnos temporalmente la textura de la piel o hacer que salgan erupciones y puede activar algunos virus que estén latentes en nuestro cuerpo, pero aunque lo pasemos un poco mal al principio, no es algo de lo que debamos asustarnos, sino alegrarnos, ya que quiere decir que nuestro cuerpo está deshaciéndose de todo lo que es tóxico para él. Pasados un tiempo nos sentiremos mucho mejor que antes de comenzar a hacer los baños, y sobre todo menos estresados.

La sal que utilicemos siempre debe ser sin refinar, ya que la sal convencional está refinada y en el proceso se le han eliminado todos los minerales beneficiosos. No es nada recomendable utilizar sales tratadas o con fragancia. Una sal muy beneficiosa para hacer baños es la sal del Mar Muerto, ya que tiene una concentración de minerales y en concreto de yodo y magnesio mucho más alta que el resto de sales marinas. El magnesio nos relajara los músculos (entre ellos el corazón), pero mejorará nuestra energía y también hará, junto con la vitamina D, que el calcio se fije donde debe, evitando las calcificaciones indeseadas.

 

2-   SOL Y VITAMINA D / AGOSTO

-Consejo convencional: Protégete del sol

-Nuestro consejo: Deja que te toque el sol un rato, hombre!

 

Ya hace unos años que los dermatólogos nos aconsejan protegernos o directamente evitar el sol, especialmente en verano y si tenemos la piel clara, para intentar reducir las posibilidades de padecer cáncer de piel. Pero está comprobado que una exposición controlada a la luz solar no es dañina, sino lo contrario, ya que exponiéndonos al Sol nuestra piel sintetiza la imprescindible vitamina D.

Para sintetizar vitamina D solo necesitamos unos minutos de exposición al sol sin protección solar, por lo que no hace falta llegar a quemarse la piel. Para una piel muy clara solo son necesarios unos 10 o 15 minutos al día, exponiendo un 40% de la piel (especialmente el tronco) sin necesidad de que sea en las horas centrales del día. El resto del día podemos protegernos del sol con sombreros, ropa y protección solar, siempre que sea de cosmética natural y de base mineral.

La vitamina D es esencial para el cuerpo humano. Es básica para la buena salud de los huesos, previene la osteoporosis, el raquitismo, reduce los ataques de asma, es un antidepresivo natural, reduce la hipertensión, reduce los síntomas de resfriado y gripe. Forma parte de la cadena proteínica que forma nuestro ADN, por lo que es esencial en la reproducción celular y por lo tanto para prevenir el cáncer. Tiene una función importante en el funcionamiento del sistema inmunológico, el sistema hormonal y es básica para el funcionamiento del sistema nervioso.

Deberemos tener en cuenta que en los niños los mecanismos naturales de protección de la piel no están completamente desarrollados por lo que es muy fácil que se quemen. Se recomienda no exponer a los bebés y niños pequeños durante el primer año a la luz solar directa y a partir del segundo año hacerlo durante poco tiempo y cuando la luz no sea muy intensa. También se recomienda taparlos con ropa y sombreros si van a jugar al sol.

No es solo necesario tomar el sol, sino también comer bien y comer alimentos ecológicos. Vivir y trabajar siempre en interiores está haciendo que cada vez más investigadores se den cuenta de que el 50% de la población mundial está en riesgo de padecer deficiencia de vitamina D. La alimentación pobre en nutrientes y rica en sustancias no recomendables que tenemos hoy en día hace, entre otras cosas, que no tengamos una tolerancia al sol tan buena como las generaciones anteriores a la nuestra, por lo que es importante revertir esta situación para estar realmente saludables.

 

3-   SEPTIEMBRE

-Instinto convencional: Disfrutar del tiempo libre en espacios cerrados.

-Nuestro consejo: Disfrutar del exterior y reconectar con la naturaleza.

 

Hoy en día la cantidad de población que está al aire libre y disfruta de un aire puro y de un espacio sin ruidos es muy pequeña. Esto hace que nuestro cuerpo viva en un estrés constante debido a la gran cantidad de estímulos por los que se ve afectado, como por ejemplo los ruidos, las radiaciones de wi-fi o la gran cantidad de sustancias tóxicas a las que estamos expuesto. Lógicamente nuestro cuerpo y nuestra mente sufren toda esta sobrecarga de estímulos que nos va desgastando lentamente y que acaba por provocar o ayudar a provocar enfermedades realmente serias. La mayoría de veces, además, nos provocamos un estrés gratuito debido a responsabilidades que nos creamos, como por ejemplo chequear nuestro móvil a cada momento.

Por este motivo el cambio que proponemos para el mes de septiembre es empezar a acostumbrarnos a dar un paseo de una media hora cada día, si es posible, en lugares lo mas naturales posibles como playas, parques, jardines o montañas, donde encontraremos el entorno más parecido al que estamos preparados para vivir. El estar alejados durante unos minutos de la sobre estimulación que representan los ruidos, las radiaciones, las luces y buena parte de los tóxicos, así como de la influencia de los iones positivos que generan los electrodomésticos que hacen que nos sintamos agotados, hará que nos sintamos mucho mejor física y mentalmente y que tengamos la mente mucho más clara y los nervios más calmados, por lo que nos ayudará a no estar tan crispados y a ser más felices. Por decirlo de alguna manera, daremos un descanso a nuestro cuerpo y mente, que se descargarán del estrés que representa la vida hoy en día. Y si es posible cuando estemos paseando desconectar el móvil, mejor que mejor.

 

Artículo elaborado para Sopa Tóxica

 

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Cuidado de la piel sensible, hiperreactiva o alérgica

piel sensible

 

CUIDADO DE LA PIEL SENSIBLE, HIPERREACTIVA O ALÉRGICA

Artículo elaborado para Sopa Tóxica

 

Gracias a nuestra piel disponemos de uno de los 5 sentidos que nos permiten relacionarnos con el medio que nos rodea: el tacto. Pero además de darnos sensaciones del mundo que nos rodea, la piel tiene muchas otras funciones tales como protegernos de agresiones físicas y de enfermedades, gracias a todos los mecanismos inmunológicos de que dispone, permitir la regulación de la temperatura y la humedad de nuestro cuerpo o sintetizar la vitamina D, que es básica para nuestra salud.

La piel, además, es una de las vías por la que se eliminan muchos de los tóxicos que llegan a nuestro cuerpo. Lamentablemente la piel es una vía de dos direcciones, por lo que los tóxicos también pueden entrar en nuestro cuerpo a través de ella gracias a su gran capacidad de absorción. Por este motivo es muy importante tener en cuenta los productos de higiene personal que utilizamos, especialmente si tenemos problemas de piel como dermatitis, eczemas, soriasis, piel hiperreactiva o alérgica.

 

Higiene personal y cosmética

Los productos de higiene personal y de cosmética convencionales tienen en su composición una gran cantidad de sustancias tóxicas como conservantes, fragancias, colorantes, humectantes o derivados del petróleo, así como jabones bastante agresivos. Algunas de ellas son los parabenes, los aceites minerales (parafina o petrolatum), propylene glycol y dioxane. Estas sustancias pueden provocar dermatitis, urticaria y otras reacciones en la piel o agudizar los síntomas de la soriasis. Una vez han atravesado la barrera de nuestra piel, son tóxicos que hay que eliminar de nuestro cuerpo y que pueden provocar enfermedades como cáncer o problemas hormonales.

Lógicamente la mejor opción es sustituir los productos de higiene personal y cosmética convencionales por productos de cosmética natural certificados. Hoy en día no es difícil encontrar todos los productos que necesitamos, incluidos los destinados a hombres, compuestos íntegramente por ingredientes naturales como por ejemplo aceites naturales y jabones derivados de coco. Para nuestra seguridad, es mejor comprarlos siempre certificados. Algunos certificados son: Soil Association, NaTrue, BDIH, Ecocert, Qualité France o Demeter. En el caso de que tengamos una piel especialmente problemática, además se deberían evitar los productos naturales que contengan aceites esenciales, ya que pueden ser irritantes.

 

El cloro

Para solucionar los problemas en la piel no solo es importante cambiar los productos de higiene personal, sino también tener en cuenta las sustancias tóxicas que se encuentran en el agua y que debido a su agresividad nos pueden provocar o empeorar los problemas de piel que tengamos. El principal problema del agua que utilizamos para beber y lavarnos es el cloro, al que casi nunca se tiene en cuenta cuando tenemos problemas de piel.

La eliminación del cloro de nuestra ducha es posible gracias a los decloradores, que son dispositivos que se colocan entre el grifo de la bañera y el tubo del cabezal de ducha y que pueden llegar a eliminar hasta el 99% del cloro del agua, según el modelo. Esto repercute en una mejora del estado de la piel – y de las vías respiratorias – en pocos días, tanto si tenemos problemas de piel como si no.

 

Alimentación

Otro enfoque de los problemas de piel que raramente se tiene en cuenta es nuestra alimentación, ya que siempre que tenemos un problema cutáneo lo primero en lo que se piensa es en actuar desde fuera de la piel y no desde dentro, sin tener en cuenta que la piel se regenera de dentro hacia afuera.

Por desgracia, nuestra alimentación actual está normalmente basada en cereales refinados, azúcar, alimentos procesados, grasas trans y alimentos no ecológicos, lo que puede provocar directamente problemas de piel o bien problemas inmunológicos (intolerancias o alergias alimentarias) o desequilibrios en la flora intestinal (candidiasis) que provoquen reacciones, erupciones, eczemas, quistes, sequedad o rosácea, entre otros problemas cutáneos.

La buena salud de nuestra piel pasa por la buena salud de nuestra flora intestinal. En nuestros intestinos viven trillones de microorganismos que nos mantienen sanos, y lo mismo ocurre en nuestra piel. Por este motivo deberíamos basar nuestra alimentación en cereales integrales sin gluten (excepto el maíz) y no refinados comer una buena cantidad de verduras, frutos secos y semillas y tomar alimentos fermentados que contengan bacterias beneficiosas (probióticos) como el kéfir, el yogur o los vegetales fermentados o, si es necesario, tomar directamente suplementos de probióticos. Está comprobado que los niños con dermatitis atópica y con problemas de piel alérgica, algo muy común hoy en día, pueden mejorar considerablemente solo tomando alimentos probióticos o suplementos de probióticos. Los probióticos no solo ayudan a digerir los alimentos y a mantener el equilibrio de la flora intestinal, sino que también ayudan a que cientos de nuestros genes se manifiesten de manera positiva y a que el sistema inmunitario de los niños madure de forma correcta, evitándose así problemas como la dermatitis o la piel alérgica.

 

SEQUEDAD

Otro ejemplo de problema alimentario que se manifiesta en la piel es la sequedad. Una causa muy normal de sequedad y mala salud de la piel se debe a la deficiencia de omega 3 y otros ácidos grasos que mantienen nuestra piel saludable y reducen el proceso de envejecimiento. En este caso lo ideal no sería ponerse una crema hidratante o nutritiva, sino comer frutos secos, así como semillas de lino, aceite de pescado o aceite de krill (que nos aseguren que no contienen mercurio) que son una muy buena fuente de omega 3 para mantener nuestra piel en perfecto estado. Estos ácidos grasos permitirán que las células de nuestra piel sean de mejor calidad, así que nuestra piel funcionará mejor y además podrá resistirá mejor la luz solar, el frío y el paso del tiempo.

De la misma manera que ocurre con el omega 3 y los ácidos grasos, con mayor o menor medida pasa lo mismo con las vitaminas del grupo B, los minerales y con el resto de nutrientes que nos debería aportar nuestra alimentación, por este motivo no solo es importante comer los alimentos correctos y que sean ecológicos, sino también tener nuestros intestinos sanos para que puedan absorber el máximos de nutrientes y nuestro sistema inmunitario funcione lo mejor posible.

 

SAL Y AGUA

También es necesario, claro, mantener nuestra piel hidratada bebiendo suficiente agua de calidad, es decir, sin tóxicos y no procedente de botellas de plástico. Una buena solución es consumir agua filtrada con purificadores de carbón activo, que eliminan los tóxicos, pero mantiene la sales minerales, algo muy importante para nuestra salud en general y de la piel en particular.

La sal que comemos también influye en la sequedad de nuestra piel. La sal refinada elimina agua de nuestro organismo, mientras que la sal sin refinar regula la cantidad de agua en nuestro cuerpo y nos aporta los minerales necesarios para que nuestra piel funcione correctamente. Una excelente terapia son los baños de sal sin refinar, especialmente de sales del mar muerto que son altas en potasio y magnesio y ayudan a desintoxicar y a remineralizar no solo nuestra piel sino todo nuestro cuerpo.

 

Cuidado desde el exterior

Lógicamente el cuidado de la piel también se puede completar desde el exterior utilizando cremas hidratantes y nutritivas naturales certificadas, especialmente aceites que aportarán nutrientes a nuestra piel y ayudarán a mantenerla limpia y saludable.

Hay aceites aptos para todo tipo de pieles, aunque se debe probar para encontrar el más adecuado en cada caso.

  • Aceite de coco: Se puede utilizar como desmaquillador y por su contenido en vitaminas es ideal para nutrir el cabello, la piel y las uñas. Previene la aparición de arrugas y de estrías. Por su capacidad antibacteriana y antiinflamatoria ayuda a cicatrizar y se puede utilizar como after-shave, desodorante, crema de pañal, para combatir el acné o para reducir el picor de las picaduras de insectos. Podéis encontrar amplia información sobre el aceite de coco en este artículo.
  • Aceite de jojoba: Equilibra la secreción de grasa de la piel y contiene mucha vitamina E. Protege del envejecimiento y regula el manto ácido de la piel además de hidratarla. No es comedogénico. Es ideal para nutrir el cabello y para pieles con problemas (dermatitis, rosácea, etc.), como after-shave o para quemaduras solares. Está especialmente indicado para el cuidado infantil.
  • Aceite de argán: Tiene mucha vitamina E y un alto contenido en antioxidantes, ácido oleico y ácido linoleico, por lo que está recomendado para pieles maduras.
  • Aceite de semillas de granada: Tiene un alto contenido en antioxidantes que combaten los daños causados por los radicales libres. Además estimula la producción de colágeno, da elasticidad, reafirma y alisa la piel. Apto para todo tipo de piel, especialmente para la piel madura y sensible.

Manteca de Karité: Mantiene la elasticidad de la piel y la protege y regula la secreción de grasa. Indicada para pieles castigadas, maduras y muy secas o para pieles irritadas o con eczemas.

Aloe Vera: Hidrata la piel y ayuda a su regeneración natural, la suaviza y proporciona elasticidad. Protege la piel de los factores medioambientales. Es muy refrescante e ideal para utilizarse después de tomar el sol, tras una picadura de insecto, para quemaduras o para la piel irritada.

Los aceites pueden realizar la misma función que las lociones corporales, las cremas faciales o los acondicionadores y mascarillas para el pelo convencionales, pero sin perjudicar nuestra salud. Siempre es mejor utilizar aceites vírgenes, lo que nos asegura que no han sufrido ningún proceso o tratamiento y que aportarán el máximo de nutrientes a nuestra piel y cabello y de cultivo ecológico.

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