El sol y nuestra salud

Sol y piel

 

EL SOL Y NUESTRA SALUD

Artículo elaborado para Sopa Tóxica

 

La exposición al Sol es un tema que genera muchas dudas hoy en día, o al menos eso se deduce por la cantidad de personas que se sobreexponen y por la cantidad de personas que lo evitan del todo. Por una parte los médicos nos dicen que debemos evitar la exposición solar, sobre todo si somos muy blancos o tenemos muchas pecas, lo que nos puede provocar algunos problemas de salud por no recibir suficiente luz solar. Por otro lado, buena parte de la población se expone en exceso al sol para broncearse, lo que provoca daños en la piel, a veces fatales.

A continuación exponemos varias preguntas y respuestas que nos pueden ayudar a tomar la decisión de exponernos al Sol o no y cómo hacerlo:

 

– ¿Es peligroso exponerse al sol?

No. No solo no hay que evitar el Sol sino que es necesario que estemos expuestos a la luz solar para que nuestro cuerpo funcione correctamente, aunque sí está recomendado que las personas muy mayores, los niños pequeños y los bebés se protejan con ropa de la luz directa del Sol, debido a que su piel no responde tan bien. Las personas con la piel muy blanca deben exponerse teniendo todavía más en cuenta que el resto cuándo y cuánto tiempo hacerlo para evitar problemas en la piel.

Lo que nos debe preocupar de la luz Solar es la radiación UVA, que es la que hace que nos pongamos morenos, pero también vayamos castigando la piel a medida que pasan los años. El momento del año en que más radiación solar recibimos es entre los meses de mayo y agosto. Estos son los meses en que la Tierra se encuentra más alejada del Sol, pero su inclinación permite que los rayos de sol alcancen de pleno el hemisferio norte. Durante esta época del año las horas del día con más radiación solar son las comprendidas entre las 11 h y las 16 h.

Lógicamente, la radiación solar que recibimos puede verse afectada por las nubes, la contaminación o la altura respecto al mar en que nos encontremos.

 

– ¿Es necesario exponerse al Sol?

Sí, aunque no para estar moreno, sino para recibir los beneficios que nos aporta. No hay que olvidar que nuestro estado natural hasta hace muy pocos años era estar expuestos a la luz solar durante la mayor parte del día. El dejar de hacerlo empeora la calidad de nuestra salud, ya que estamos vinculados al Sol desde antes de que existiéramos como especie.

De todas maneras es importante no sobreexponerse al Sol, como hacemos al intentar ponernos morenos en exceso y rápidamente. Sobreexponiéndonos forzamos el mecanismo de defensa de nuestra piel contra el Sol -que consiste en ponerse morena- pudiéndonos provocar quemaduras, envejecimiento prematuro y cáncer de piel.

El sentido común es el de debe regir a la hora de exponernos al Sol. A ningún animal de sangre caliente se le ocurriría ponerse bajo el Sol en las horas de máxima radiación y nosotros debemos hacer lo mismo.

 

– ¿Qué beneficios tiene exponerse al Sol?

Los rayos infrarrojos del sol nos aportan energía y también nos estabilizan emocionalmente, que es muy útil para tomar buenas decisiones y evitar al máximo estresarnos. Si nos exponemos a la luz solar durante una media hora al día nuestro reloj interno se pone en hora para que nuestro cuerpo funcione correctamente siguiendo el ciclo circadiano (el de día y noche), haciendo que seamos capaces de descansar correctamente y que nuestro sistema hormonal funcione bien.

El beneficio más importante de exponernos al Sol es que nos permite producir vitamina D. Esta vitamina se sintetiza en nuestra piel cuando la exponemos a la radiación UVB (onda media). Esto se produce en minutos, por lo que no es necesaria una sobreexposición. Unos 20 minutos al día son suficientes. La parte del cuerpo que más vitamina D produce es el torso, seguido de las piernas y los brazos. Para producirla necesitamos cierta cantidad de radiación. Como referencia, debemos saber que si nuestra sombra es más larga que nosotros, no estamos recibiendo la cantidad suficiente de luz solar para generar vitamina D.

La vitamina D es esencial para el cuerpo humano. Problemas de déficit de calcio u hormonales a menudo esconden un déficit de vitamina D. Es también antiinflamatoria, antidepresiva y reduce la hipertensión. Forma parte de nuestro ADN, por lo que es esencial para crear nuevas células. Hace que nuestro sistema inmunitario actúe correctamente y es básica para el funcionamiento del sistema nervioso, además de ayudar a prevenir el cáncer. Si tenemos una buena fuente de calcio y suficiente vitamina D también reduciremos el colesterol, además de evitar problemas como la osteoporosis.

 

– ¿Es necesario utilizar protector solar?

Sí, si vamos a estar expuestos al Sol durante mucho tiempo y especialmente si se tiene la piel muy blanca.

 

– ¿Un protector solar con FPS 50 me protege más que uno de FPS 20?

No. Protege durante más tiempo, pero no más. El factor de protección solar (FPS) indica el tiempo que el protector aumenta la capacidad de defensa de la piel cuando lo usamos. Por ejemplo, una persona que empiece a enrojecerse a los 10 minutos de tomar el sol, tardará 20 veces más con un FPS 20, es decir, 200 minutos.

 

– ¿Cuál es el mejor protector solar?

La mejor opción es un protector solar de base mineral que sea ecológico. De esta manera evitaremos los componentes tóxicos de los convencionales y que son más o menos comunes en cualquier crema convencional. Los ecológicos suelen utilizar dióxido de titanio u óxido de zinc, que crean sobre la piel una capa opaca que ofrece una protección solar natural del 95% contra todos los rayos ultravioleta. Además también utilizan aceites como el de onagra o de jojoba para mantener la piel hidratada y vitaminada. Estos aceites, como también el de argán, el de lino o el de semillas de granada son muy útiles para mantener la piel en buen estado por su cantidad de vitamina E y antioxidantes. Un aceite especialmente útil es el de coco, que tiene un FPS aproximado de 4.

 

– ¿Es posible broncearse sin perjudicar la piel?

Sí, siempre que lo hagamos muy gradualmente y teniendo el cuidado de no quemarnos, por lo que hay que tener en cuenta no sobreexponernos al Sol ni exponernos en las horas de máxima radiación.

También es muy importante que tengamos una salud optima de nuestra piel para que funcione lo mejor posible y por lo tanto se broncee mejor sin quemarse. Esto normalmente no se consigue solo aplicando cremas, sino con el cuidado general de nuestra salud. Evidentemente es esencial beber suficiente agua, siempre que sea posible de manantial y envasada en cristal o agua filtrada con carbón activo. Se debe evitar beber agua filtrada por osmosis inversa y agua destilada, porque están desmineralizadas. Otra recomendación es evitar el cloro del agua en la ducha utilizando un declorador. También está recomendado hacer saunas para eliminar los tóxicos de la piel.

El estado de la piel es un reflejo de la salud de todo el cuerpo, como ocurre con el pelo de los animales; esto quiere decir alimentarnos correctamente y no exponer la piel a ningún tipo de estrés. Vivimos en una sociedad obesa, pero eso no quiere decir que esté bien nutrida, de manera que la falta de nutrientes se traduce en problemas de salud, entre ellos la poca resistencia o resiliencia de nuestra piel a la radiación solar.

Alimentarnos correctamente consiste de manera generalizada en que al menos el 60% de lo que comamos sean verduras, entre el 5% y el 10% grasas o aceites saludables y el resto proteínas y cereales integrales sin gluten. Dejar de comer alimentos inflamatorios como aquellos que tienen gluten, azúcar y harinas refinadas mejorará la salud de nuestra piel porque mejorará también nuestra salud en general. Si las grasas que comemos son ricas en omegas, especialmente omega 3, además también permitiremos a nuestra piel que responda mejor al estrés al que puede verse sometida, ya sea demasiada radiación solar, frío, sequedad, etc. y que envejezca mucho mejor. Las verduras nos aportarán las vitaminas –especialmente las A, C y E- y antioxidantes que necesitamos sin el azúcar que podemos encontrar en las frutas. Comer de esta manera junto con alimentos probióticos como yogur, kéfir o queso de leche cruda permite tener una buena salud de nuestra flora intestinal y por lo tanto una piel en el mejor estado posible.

No exponer la piel a ningún tipo de estrés significa seguir los consejos que hasta ahora hemos dado y lógicamente, también reducir las agresiones a la piel en forma de cremas, cosméticos y jabones convencionales, ya que están cargados de sustancias sintéticas, algunas de ellas muy tóxicas. Recomendamos utilizar productos de cosmética natural y especialmente están recomendados los aceites de lino, jojoba, coco, onagra, argán, etc.

Siguiendo estos simples consejos no solo tendremos una piel más sana y bonita sino que mejorará toda nuestra salud.

Artículo elaborado para Sopa Tóxica

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