Consejos para alérgicos al polen y a los ácaros del polvo

cama ecologica

 

CONSEJOS PARA ALÉRGICOS AL POLEN Y A LOS ÁCAROS DEL POLVO

Artículo elaborado para Sopa Tóxica

 

La alergia es una enfermedad conocida desde la antigüedad, pero con un índice muy bajo hasta hace poco. En los últimos 50 años el índice de afectación ha aumentado un 470% hasta convertirse hoy en día en una de las enfermedades más comunes, que afecta a entre el 30 y el 40% de la población mundial. Por ejemplo, solamente en Euskadi hay más de 200.000 alérgicos al polen, que es el tipo de alergia más extendida, aunque las alergias alimentarias son quizá las que han crecido más rápidamente durante estos últimos años.

Los médicos e investigadores ambientalistas creen que este espectacular aumento de casos de alergia puede ser causado por la relación que nuestro cuerpo tiene desde hace muy pocas décadas con sustancias sintéticas (más de 100.000) que no existen en la naturaleza y para las que no estemos preparados para tratar. Aunque existe una predisposición genética, un alérgico probablemente no lo sería si las circunstancias ambientales no fueran las idóneas para que el problema se manifestase. Estas circunstancias son principalmente el gran aumento de sustancias tóxicas en el medio ambiente, que están presentes en grandes cantidades y afectan a nuestro cuerpo en un gran número al mismo tiempo, provocando reacciones adversas y enfermedades.

Las alergias más comunes son las alergias de tipo I, es decir, en las que la respuesta alérgica es inmediata al alergeno. Los alergenos pueden ser: pólenes, ácaros,  escamas de piel de animales, alimentos, moho, picaduras de insectos, etc. En la alergia tipo I están involucrados los anticuerpos IgE (Inmunoglobulina E). En este tipo de alergia nuestro sistema inmunitario responde erróneamente y de forma exagerada a la presencia del alergeno inflamando los bronquios, la garganta, la nariz y los ojos para defenderse de algo que cree que es una agresión. Especialmente en estas zonas es donde se libera una gran cantidad de histamina, entre otras sustancias, que es lo que provoca la inflamación. Las reacciones alérgicas pueden ser muy graves e incluso provocar la muerte si no se toman rápidamente contramedidas. Antihistamínicos y adrenalina o cortisona inyectadas son los más habituales.

En el caso del polen en concreto, el cambio climático hace que la primavera y el verano se alarguen, y esto junto con la contaminación hace que la respuesta alérgica sea más agresiva.

 

Síntomas

Los síntomas de las alergias al polvo y al polen pueden llegar a ser invalidantes porque el desgaste y estrés que sufre el cuerpo puede ser muy fuerte. La alergia al polen, por ejemplo, a menudo no permite descansar debido a que el polen retenido en la mucosidad de los bronquios y de la nariz se mueve y sigue provocando síntomas a nivel respiratorio y no deja dormir.

Las reacciones alérgicas al polen normalmente causan rinitis alérgica con estornudos, ojos llorosos y secreciones nasales o nariz congestionada. Síntomas similares pueden ser provocados por los ácaros del polvo durante todo el año, además de problemas respiratorios. El polen no sólo afecta en la primavera, hay que tener en cuenta que el calendario polínico muestra que estamos expuestos a diferentes tipos polen prácticamente durante todo el año. La época en la que tengamos reacciones alérgicas dependerá del polen al que seamos alérgicos.

Durante la infancia, la dermatitis atópica y las alergias a los alimentos son las predominantes durante los primeros años y más tarde aparecen las alergias respiratorias. Si la causa de la alergia se mantiene, puede conducir a una ampliación de la enfermedad y por ejemplo la rinitis alérgica puede convertirse en asma bronquial.

 

CONSEJOS PARA ALÉRGICOS AL POLEN

  • Ventilación hogar: No ventilar la casa a primera hora de la mañana, por la alta concentración de polen, ni cuando empieza a caer la temperatura por la tarde, ya que es cuando el polen en suspensión se empieza a depositar.
  • Purificadores de aire con filtros HEPA, que son capaces retener partículas de al menos 0,3 micras, aunque hay purificadores que pueden retener partículas de hasta 0,1 micras. De esta manera la cantidad de polen, ácaros y otros alérgenos presentes en la vivienda se reduce radicalmente. Si además los filtros tienen una etapa de filtrado de carbón activo, también reduciremos el humo de los coches, el humo del tabaco, el formaldehído, etc.
  • Al salir a la calle: llevar gorra (y pelo recogido si se tiene largo) y gafas de sol. De esta manera se evita que el polen se quede en el pelo y que entre en los ojos.
  • Al llegar a casa: peinarse (el polen se acumula en el cabello), cambiarse la ropa en una habitación separada, de manera que el polen no pase al resto de la casa y ducharse. Es muy importante cambiarse los zapatos en la entrada, ya que si no esparcimos el polen por toda la vivienda.
  • Ropa: Si es necesario se puede secar la ropa dentro de casa (con deshumidificador o secadora), de manera que no quede expuesta al polen si la tendemos.
  • Exteriores: Evitar las salidas al campo, parques o jardines durante la época de polinización.
  • Mascarillas: Las mascarillas son una buena solución para los alérgicos al polen, ya que evitan que el polen entre en las vías respiratorias y reducen o incluso evitan la medicación con antihistamínicos. No todas las mascarillas sirven, ya que el tamaño de algunos pólenes es especialmente pequeño, por lo que se deben buscar las más tengan más capacidad de filtrado para partículas.

 

CONSEJOS PARA ALÉRGICOS A LOS ÁCAROS DEL POLVO

Los ácaros que provocan alergia son una especie de ácaros microscópicos que se alimentan de las partículas que se van desprendiendo de nuestra piel a medida que ésta muere. Por este motivo uno de los hábitats preferidos por estos ácaros es nuestra cama, gracias al ambiente cálido y húmedo que nosotros mismos aportamos. La cama es el lugar donde es prioritario controlar la presencia de ácaros, ya que además pasamos en ella un tercio de nuestra vida en el momento en que somos más vulnerables, que es cuando dormimos.

  • Purificador de aire: Utilizar un purificador de aire con filtro para partículas HEPA para eliminar tanto los ácaros como las partículas de nuestra piel que los alimentan y cualquier otro alergeno presente en el ambiente. En el caso de limpiar con aspirador, también es aconsejable que tenga un filtro HEPA.
  • Productos antiácaros: Se pueden utilizar productos antiácaros que se añaden a la lavadora o que se rocían en la ropa de cama. Debe ser un producto de calidad, no tóxico y si puede ser derivado de productos naturales, como el árbol de Neem, por ejemplo.
  • Humedad: La humedad ambiental favorece la proliferación de ácaros, por lo que está recomendado mantener la casa con un grado de humedad por debajo del 60%. Son fáciles de encontrar deshumidificadores de cloruro cálcico, eléctricos o de bentonita (arcilla), por ejemplo.
  • Ropa: Lavar la ropa que volvamos a utilizar después de tenerla guardada durante un tiempo y hacerlo a altas temperaturas para eliminar los ácaros o lavarlas incluso con productos antiácaros.
  • Mascarillas: Utilizar mascarilla para partículas en el caso de tener que mover muebles, libros o cualquier cosa que haya podido acumular polvo.
  • Oxígeno: Los ácaros son muy sensibles a la falta de oxígeno, por lo que una buena manera de tenerlos a ralla es envasar al vacío los objetos en los que pueden encontrarse (ropa, almohadas, libros, discos, etc.) y que no se van a utilizar en un largo periodo de tiempo.
  • Ducha nasal: Las duchas nasales limpian las fosas nasales de alergenos, entre otras cosas, por lo que son muy útiles para las personas con alergia al polen y/o a los ácaros. Existen tazas específicas para hacer duchas nasales llamadas neti pots, que también están recomendadas si se está resfriado, congestionado o se tiene la nariz reseca.

 

CONTROL AMBIENTAL

Un consejo que nos ayudará a evitar los síntomas provocados por las alergias o a reducirlos al máximo es llevar un control ambiental en casa. El control ambiental consiste en poner medidas para evitar al máximo la exposición a tóxicos que podemos encontrar en nuestra propio hogar. Esto básicamente implica utilizar productos de limpieza, higiene y cosméticos ecológicos sin fragancia, beber agua purificada con filtros de carbón activo y hacer una alimentación ecológica. El control ambiental es muy beneficioso para los alérgicos y en países donde existe la especialidad de Medicina Ambiental lo recomiendan especialmente para personas con alergias y/o asma con excelentes resultados.

 

Artículo elaborado para Sopa Tóxica

 

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El trigo, un alimento poco saludable más allá del gluten

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EL TRIGO, UN ALIMENTO POCO SALUDABLE MÁS ALLÁ DEL GLUTEN

Artículo elaborado para Sopa Tóxica

Cuando los profesionales de la salud nos aconsejan que lo mejor es comer variado no caemos en la cuenta de que la manera de comer hoy en día es muchas cosas, pero no variada. La pérdida de una gran variedad de alimentos que comíamos en el Paleolítico (desde diferentes animales, raíces y bayas hasta insectos o flores, por ejemplo) fue provocada por el comienzo del Neolítico y la expansión de la agricultura y de la ganadería. La diversidad de los alimentos que los humanos comíamos se ha ido viendo reducida a lo largo de la historia y especialmente durante este último siglo en el que el trigo ha ocupado un espacio cada vez más grande en nuestra alimentación en detrimento de las verduras y hortalizas que hasta hace unos años compensaban nuestra dieta.

Los griegos y especialmente los romanos fueron los encargados de extender el cultivo del trigo, que formaba parte de la triada mediterránea (vid, aceite y trigo) y que gracias a la romanización pasó a ser un pilar de nuestra alimentación, de nuestra cultura e incluso de la religión católica (el cuerpo de Cristo). Aún así, el trigo presenta algunos problemas para nuestra salud, que, a pesar de los siglos que hace que lo consumimos, hace que no sea demasiado aconsejable para la mayoría de personas.

Gluten

El problema más conocido del trigo es el gluten. La palabra gluten designa a una familia de proteínas común a todos cereales, pero de manera coloquial llamamos gluten al “gluten malo”, el que no toleran los celíacos y que se encuentra en el trigo, la cebada y el centeno. La celiaquía es el problema más claro a nivel clínico que causa el gluten y sus síntomas pueden comprender desde todo tipo de problemas digestivos hasta problemas cognitivos, dolor articular, fatiga, déficit de atención, infecciones de riñón o de vesícula, dolor muscular, depresión o desnutrición, entre otros muchos.

Esta enfermedad que era rara hasta hace unos 15 años, hoy en día afecta al 1% de la población a nivel mundial y se cree que entre el 10 y el 40% es susceptible a padecerla. Muchos celíacos y padres de celíacos se sienten mal debido a que les han dicho que su enfermedad es genética, pero esto no es realmente así de simple. Estas personas tienen una predisposición genética y el hecho de que se manifieste el gen que causa la enfermedad no depende del gen, sino de las circunstancias, tal y como está demostrando la epigenética. Una de las circunstancias en este caso es que el trigo ha aumentado el contenido en gluten un 50% en los últimos 50 años provocando celiaquía con más facilidad a individuos susceptibles. Este aumento del porcentaje de gluten sumado a los restos de sustancias químicas con las que se tratan los cultivos de cereales convencionales aumenta también los problemas de salud de las personas no celíacas, especialmente causando problemas digestivos e intestino permeable. Gracias a tener los intestinos permeables, las grandes moléculas de gluten que son muy difíciles de digerir se cuelan en nuestro cuerpo generando inflamación y contribuyendo a desarrollar problemas autoinmunes (alergias, Hashimoto, lupus, etc.).

Lo que normalmente no se explica es que el gluten afecta a la mayoría de población, ya se sea celíaco o no, y ya hay un consenso a nivel internacional sobre la existencia de la intolerancia al gluten no celíaca. Algunos médicos afirman que hasta un 90% de sus pacientes mejoran de sus problemas de salud cuando dejan de comer gluten. Hasta 200 enfermedades están relacionadas con él, incluidas algunas enfermedades llamadas mentales.

Lectinas

El gluten es quien tiene la fama de problemático, pero además del gluten el trigo contiene otras sustancias que son un problema para nosotros y que nos tendrían que hacer plantear si el trigo es realmente un alimento adecuado para humanos. Entre estas sustancias unas de las más problemáticas son las lectinas.

Las lectinas son proteínas que tienen la capacidad de adherirse a los tejidos (huesos, colágeno, etc.) provocando la destrucción celular y generando serios problemas de salud. Además del trigo, las lectinas se pueden encontrar en otros alimentos como patatas, legumbres, así como en el resto de cereales y es una de las formas de defensa que tienen estas plantas especialmente contra los hongos, las bacterias y los insectos. La lectina del trigo es la aglutinina de germen de trigo.

La aglutinina de germen de trigo es extremadamente potente, resistente y su presencia es excepcionalmente alta gracias a siglos de selección artificial provocada por el cultivo de la planta, por lo que la cocción y el procesado del trigo no la reducen considerablemente.

Debido a su capacidad para adherirse a nuestros tejidos y nuestras células, la aglutinina provoca bastantes problemas de salud, algunos de ello son los siguientes:

  • Daña el intestino de una manera muy similar a como lo hace el gluten, aunque no se sea celíaco.
  • Estimula la inflamación especialmente del intestino delgado y también estimula a nuestro propio sistema inmunitario para que nos ataque contribuyendo a desarrollar enfermedades autoinmunes.
  • Una vez dentro de nuestro cuerpo es capaz de atravesar la barrera que protege a nuestro cerebro pudiendo provocar enfermedades neurodegenerativas.
  • Puede provocar la muerte celular de células cancerosas, pero también de las sanas.
  • Mimetiza la insulina, provocando resistencia a la insulina y obesidad, lo que acaba llevando a la diabetes. También provoca resistencia a la leptina e interfiere en la función de la tiroides.
  • Puede influir negativamente en la fertilidad debido a que se adhiere a los espermatozoides y a las células de los ovarios.

¿Porqué comemos trigo?

Una prueba de que quizá el trigo debería ser considerado como un alimento no saludable es que además tiene un efecto narcótico. Cuando la molécula de gluten se rompe en nuestros intestinos (gracias a la acción de bacterias, algunas de ellas problemáticas, ya que nosotros no somos capaces) se liberan proteínas con propiedades opiáceas que afectan a nuestro sistema nervioso como lo haría un narcótico. Esto podría ser una posible explicación a la afición por el cultivo del trigo en nuestra cultura. Otra explicación podría ser el buen sabor que tiene para los humanos gracias a la alta cantidad de azúcar y de ácido glutámico que contiene, que actúa como un potenciador de sabor y que hace que para nosotros el trigo tenga un sabor excepcional. El problema es que este aminoácido puede contribuir a la aparición de enfermedades neurodegenerativas como Alzheimer o Esclerosis Múltiple y problemas nerviosos como déficit de atención o epilepsia.

Conclusión

Además de los antinutrientes de los que hemos hablado, el trigo presenta otros problemas que lo convierten en un producto que se podría considerar no recomendable, tanto si es integral como si es refinado. Una buena manera de probar esto sin necesidad de análisis médicos ni nada es simplemente dejar el gluten durante 3 meses y ver qué pasa con nuestra salud en general. Si creemos que dejar el trigo no nos aporta nada, entonces podemos volverlo a introducir y también ver qué pasa cuando lo introducimos, ya que nos podemos llevar una sorpresa. Hacer la prueba de dejar el gluten durante una temporada está especialmente recomendado si se padece alguna enfermedad autoinmune, cáncer, problemas digestivos, dolor de cualquier etiología o enfermedades psicológicas y mentales. Es muy importante tener en cuenta que al dejar el gluten podemos empeorar, lo cual no es una mala señal sino al contrario, es síntoma de que nuestro cuerpo está haciendo limpieza.

Algunas alternativas al trigo y demás cereales con gluten son el arroz, el trigo sarraceno, el mijo, el amaranto, la quínoa y el maíz, aunque este último no esté demasiado recomendado. Igualmente es importante tener en cuenta que para una salud óptima nuestra alimentación no debería basarse en los cereales como sucede actualmente, sino en las verduras.

La agricultura se puede considerar un gran avance, pero nos trajo la aparición de muchas enfermedades desconocidas hasta entonces. En concreto, el consumo de algunos cereales como el trigo conlleva un precio que quizá es demasiado alto e innecesario, por lo que deberíamos considerar el cambiar nuestra alimentación para poder tener la mejor salud posible, a pesar de que con ello cambie nuestra cultura, lo que tampoco tiene que verse como algo negativo sino como una evolución.

Artículo elaborado para Sopa Tóxica

 

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Nuestro segundo cerebro

microbiota

 

NUESTRO SEGUNDO CEREBRO

Artículo elaborado para Sopa Tóxica

 

A diferencia de lo que creemos y de lo que parece, nuestro cuerpo no trabaja solo para mantenernos vivos y con buena salud, sino que para hacerlo necesita aproximadamente de entre 2,5 y 3 Kg. de microorganismos que representan el 90% del material genético que hay en nuestro cuerpo, ya que sobrepasan en 10 veces el número de nuestras células. Es lo que llamamos el microbioma humano.

Estos microbios, entre los que se encuentran bacterias, hongos y virus entre otros microorganismos, componen nuestro microbioma y es uno de los factores más importantes que influye en nuestra salud física y mental y en la activación de genes que pueden decidir sobre nuestra salud. Cada uno de nosotros tiene un microbioma propio y único en su variedad y proporción de microorganismos. Tal y como ocurre con la vegetación de nuestro planeta, cada parte de nuestro cuerpo tiene unos microorganismos concretos adaptados a las características ambientales del lugar donde viven (el sistema respiratorio, la boca, las orejas, los órganos sexuales o la piel, por ejemplo) y participan de manera activa en mantener con buena salud las partes de nuestro cuerpo en las que viven y también nuestra salud general. Por este motivo es básico que los niños nazcan, siempre que sea posible, sin cesárea y que salgan por el canal vaginal, ya que de esta manera la madre pasará los microorganismos que forman parte de su microbioma al bebé, que heredará la relación de simbiosis en la que cada uno vivimos con nuestro microbioma durante toda nuestra vida. Incluso la posición en la que nacemos está adecuada para que recibamos el microbioma de nuestra madre en el momento del parto, por este motivo es esencial que la madre tenga un microbioma sano. Es uno de los mejores regalos que puede hacer una madre, ya que las bacterias que recibimos en el momento del parto pondrán en marcha el futuro sistema inmunitario, por lo que su efectividad depende del microbioma que recibamos.

En nuestro sistema digestivo, y en concreto en nuestro intestino grueso, es donde vive la población más grande y más compleja de microorganismo y la que más influencia tiene en nuestra salud. Por este motivo es vital que la cuidemos como se debe, ya que, entre otras funciones claves, es una pieza clave del sistema inmunitario.

Intestino permeable

Nuestra flora intestinal nos ayuda a digerir la comida, a generar nutrientes como las vitaminas del grupo B, a generar hormonas como la serotonina y además es la primera línea de defensa de nuestro cuerpo contra microorganismos peligrosos. La buena salud de nuestro cuerpo está directamente ligada a la salud de nuestros intestinos. Un crecimiento desmesurado de una población concreta de microorganismos, una mala alimentación o la medicación que tomemos pueden provocar un desequilibrio y crear enfermedades que no se suelen relacionar con problemas en nuestra flora intestinal. Normalmente estas enfermedades además se acaban complicando debido a la medicación que se receta para intentar solucionarlas.

Son de sobras conocidas las expresiones del lenguaje en las que se relacionan las emociones con nuestro estómago. Realmente nuestro sistema digestivo es nuestro segundo cerebro, ya que es capaz de generar neurotransmisores a mayor escala y complejidad que el resto de nuestros tejidos y órganos. Por ejemplo, la concentración más grande de serotonina, una hormona que controla nuestro humor y cuyo déficit causa depresión, se encuentra en nuestros intestinos, no en nuestro cerebro. Gracias a esta conexión a través de neurotransmisores y a través del nervio vago, nuestros intestinos y nuestro cerebro están en constante comunicación, así que lo que ocurre en nuestros intestinos afecta a nuestro cerebro y viceversa. Una flora intestinal en mal estado o desequilibrada modifica nuestra conducta, nuestro carácter, nuestras respuestas a estímulos y enfermedades e incluso puede directamente provocarlas como ahora veremos.

Si basamos nuestra alimentación en alimentos inflamatorios como por ejemplo el trigo, el azúcar o los transgénicos, nuestro intestino se puede permeabilizar, es decir, la inflamación de las paredes de nuestros intestinos crea agujeros microscópicos en ellas por los que se cuelan trozos de alimentos sin digerir. Esto es un verdadero problema, ya que nuestro cuerpo reconocerá estas partes microscópicas de alimentos como agentes peligrosos e intentará atacarlos poniendo en marcha nuestro sistema inmunitario, que no sabrá actuar ante un peligro fantasma y lo hará de manera confusa. Esto nos provocará más inflamación, pero también enfermedades autoinmunes como alergias, tiroiditis de Hashimoto, celiaquía, soriasis, alopecia, artritis reumatoide, etc. en las que nuestro sistema inmunitario ataca a nuestro propio cuerpo. Este mismo proceso también causa inflamación en el cerebro, que al no funcionar correctamente provocará fallos en el sistema digestivo, creándose así un círculo vicioso que además de enfermedades autoinmunes y cáncer provoca enfermedades clasificadas como mentales.

La autoinmunidad es el problema principal que provoca tener el intestino permeable, pero el hecho de tener los intestinos como un colador y con una flora intestinal en mal estado también provoca que no obtengamos suficientes nutrientes de la comida –con los consiguientes problemas– así como desequilibrios hormonales, ya que algunas de las bacterias de nuestro intestino controlan nuestros niveles de hormonas como la insulina, los estrógenos o nuestra producción de cortisol y serotonina, como hemos visto antes.

Cómo evitar el intestino permeable y tener un flora intestinal feliz

Para cuidar nuestra flora intestinal y que tanto ésta como nosotros seamos felices podemos cambiar varios hábitos alimentarios que nos serán muy beneficiosos y marcarán una diferencia en nuestra salud física y mental.

  1. Eliminar los azúcares, las harinas refinadas, las patatas, los cereales con gluten y los alimentos procesados. Como norma general no debemos comer nada que venga en una caja o en un bote o que tenga ingredientes que no entendamos. También estaría recomendado reducir los cereales sin gluten, tales como arroz, trigo sarraceno o mijo, y comerlos siempre integrales.
  1. Comer más verdura, en la mayor variedad posible y de la mayor variedad posible de colores. Nuestro cuerpo está hecho para comer una buena cantidad de fibra que alimentará a nuestra flora intestinal. Pero la verdura también nos ofrece nutrientes básicos como vitaminas y minerales mas biodisponibles y en una cantidad mayor que la que ofrecen los cereales en los que basamos nuestra alimentación hoy en día. La verdura debe ser la base de nuestra dieta, no los cereales, que deberían reducirse sustancialmente. La mejor forma de cocinar la verdura es saltearla o hacerla al vapor, se pierden menos nutrientes y se cocinan muy rápidamente.
  1. Aumentar las grasas saludables como el aceite de oliva virgen crudo, el aceite de coco, los frutos secos y las semillas (se deben moler antes de comerlas).
  1. Introducir probióticos (lo contrario de antibiótico), especialmente si se están tomando antibióticos. El kéfir o los vegetales encurtidos (no pasteurizados) como la col fermentada son buenos ejemplos. Si se quiere se pueden hacer en casa, ya que es muy fácil.
  1. Cocinar con especias como cúrcuma, jengibre, mostaza, pimienta negra o pimienta de cayena, por ejemplo. No hace falta cocinar la verdura como si fuera comida de hospital, así que no hay excusa para no comerla.
  1. Que todos los alimentos sean ecológicos, ya que los restos de pesticidas, herbicidas, fertilizantes y medicamentos provocarán la muerte de la flora intestinal que nos interesa. En el caso de que no nos lo podamos permitir, lo mejor es optar por comer carne, huevos y lácteos ecológicos, ya que son los alimentos más contaminado por antibióticos y hormonas sintéticas.
  1. Masticar bien la comida, ya que la digestión de los alimentos comienza en nuestra boca donde los jugos y enzimas que producimos comienzan a romper los alimentos y a prepararlos para el tratamiento que recibirán en nuestro estómago e intestinos. Si es necesario se pueden tomar enzimas como suplemento.

Cuando comemos no solo nos estamos alimentando, sino que también estamos influenciando en el funcionamiento y la felicidad de los microorganismos con los que vivimos y que son el factor más importante a tener en cuenta en nuestra salud.

 

Artículo elaborado para Sopa Tóxica

 

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Súper alimentos

cebolla

SÚPER ALIMENTOS

Artículo elaborado para Sopa Tóxica

Casi todos los alimentos no procesados y que no sean azúcares tienen sus beneficios, evidentemente, pero algunos de ellos destacan por su gran cantidad de nutrientes o por su acción beneficiosa en nuestra salud. Aquí están algunos de ellos:

HÍGADO

Los órganos de los animales son las partes más blandas y por lo tanto, generalmente, las más fáciles de comer. Por este motivo y por que también en algunas culturas se les atribuye la cualidad de transmitir la fuerza o la salud del animal, en algunos periodos de la historia y en algunas culturas la gente ha preferido comer órganos antes que carne.

La creencia de que algunos órganos nos traspasan la energía del animal se confirma científicamente en el hígado, que tiene un factor antifatiga conocido desde 1951, pero que todavía no se ha identificado. Quizá se deba a la conjunción de todo lo que el hígado contiene y a como actúa en sinergia.

El hígado destaca por su gran concentración de nutrientes. Además de ser una fuente de proteína de alta calidad también es la mejor fuente de vitamina A y tiene una gran abundancia de vitaminas del grupo B como ácido fólico y en concreto B12, por lo que es muy útil contra la anemia perniciosa (deficiencia vitamina B12). En cuanto a minerales contiene sobre todo hierro, pero también cobre, zinc y cromo. Es una fuente de coenzima Q10, que es un antioxidante especialmente importante para la salud cardiovascular y para que nuestros músculos puedan generar energía.

Existe cierta controversia en el consumo de hígado, ya que existe la creencia de que el hígado almacena muchas toxinas y tiene demasiada vitamina A, pero en el hígado no se almacenan tóxicos, como sí ocurre en el tejido graso, sino que es donde se neutralizan. En cambio, en el hígado sí que se almacenan las vitaminas y minerales que antes hemos listado. En cuanto a la vitamina A, si es de origen natural, solo puede causar problemas en dosis extremadamente grandes.

Por ejemplo, la dosis recomendada de hígado de ternera son  100 gr máximo a la semana. Lo recomendado es por supuesto que el hígado proceda de animales criados ecológicamente. El hígado tiene una gran cantidad de colesterol, pero debemos saber que solo el 15% del colesterol de nuestro cuerpo procede de los alimentos, el resto lo producimos nosotros mismos en nuestro propio hígado.

FERMENTADOS: KÉFIR

Si necesitamos rehacer nuestra flora intestinal, reforzar nuestro sistema inmunitario y mejorar nuestra energía una buena manera es comer alimentos fermentados como los vegetales fermentados, el yogur o el kéfir (originario del Cáucaso).

Los gránulos de kefir son un conjunto de fermentos, grasas y proteínas que normalmente se utilizan para fermentar leche obteniendo algo parecido al yogur, pero con una textura más líquida y también para hacer agua de kéfir con agua o con agua de coco. Nos centraremos en el kéfir hecho de leche (normalmente de vaca o cabra), ya que es el que más fácil de conseguir. El kéfir se puede comprar ya hecho o también comprar los fermentos y hacerlo en casa utilizando cualquier tipo de leche. Como siempre, deberemos inclinarnos por el kéfir ecológico.

Gracias a que los fermentos nos han predigerido la leche, es mucho más fácil para nosotros su asimilación por parte de nuestro sistema digestivo. El kefir es un probiótico, así que ayuda a la proliferación de las bacterias beneficiosas de nuestros intestinos, pero también es un alimento altamente nutritivo que aporta minerales, como calcio y magnesio y aminoácidos esenciales. Uno de ellos es el triptófano, que relaja el sistema nervioso y ayuda a descansar.

También es rico en vitaminas B12, B1, K y biotina, una vitamina del grupo B que ayuda a absorber correctamente al resto de vitaminas B como el importante ácido fólico. Mantener un buen nivel de vitaminas B es básico para, por ejemplo, la correcta función renal, del hígado y del sistema nervioso y la buena salud de nuestra piel, cabello y uñas.

El kéfir mejora también nuestro sistema inmunitario y facilita el paso por el tracto intestinal y su función y mantiene sano el tracto digestivo. Está especialmente recomendado tomarlo durante y después de tratamientos con antibióticos y para mujeres embarazadas o que están amamantando.

La diferencia entre el yogur y el kéfir es que el yogur aporta bacterias que mantienen limpio el sistema digestivo y alimenta a las bacterias beneficiosas de nuestros intestinos, mientras que el kéfir coloniza de bacterias beneficiosas nuestros intestinos. Esto hace que los deseos de comer comida basura sean mucho menores, ya que, por ejemplo, la cantidad de cándida, un hongo que se alimenta de azúcares y harinas refinadas, se verá reducida en nuestros intestinos, por lo que tendremos menos antojo de estos alimentos.

CEBOLLA

La cebolla se empezó a cultivar en Oriente Medio hace al menos 5000 años, aunque se cree que se consumía antes del Neolítico gracias a que es muy duradera y se pude transportar fácilmente, lo que la hace muy útil gracias a que su consumo reduce la necesidad de agua. Aunque podemos encontrar cebollas en todo el mundo, este vegetal es una de las estrellas de la cocina mediterránea. Un ejemplo es el antiguo Egipto donde simbolizaba la eternidad y donde ya era conocida por su capacidad para aportar energía a nuestro cuerpo, por lo que se les daba generosamente a los trabajadores de las pirámides para poder aguantar las jornadas de trabajo.

La cebolla contiene una gran cantidad de sustancias sulfurosas, es decir, compuestas por azufre, que son las responsables del olor típico de la cebolla y también son una fuente de bloques de construcción para nuestro tejido conjuntivo; pero también son las responsables de otras muchas de sus cualidades para potenciar nuestra salud y protegerla gracias a su gran capacidad antialergénica, antihistamínica, antioxidante y antiinflamatoria.

Una muestra de su capacidad antioxidante y antienvejecimiento es su gran cantidad y concentración de polifenoles. Los polifenoles son componentes de las plantas que pueden mejorar nuestra salud notablemente. Un polifenol con una presencia muy alta en la cebolla es, por ejemplo, la quercetina.

Los polifenoles de la cebolla también benefician a nuestra salud cardiovascular gracias a su capacidad anticoagulante, a que evitan que la plaquetas se acumulen en donde no deben y a que protegen contra los ataques al corazón. La cebolla además reduce los niveles de colesterol y triglicéridos y mejora la función de las membranas celulares de los glóbulos rojos.

Algo no muy conocido de la cebolla es que también nos ayuda a aumentar nuestra densidad ósea si la consumimos diariamente, por lo que es de gran ayuda para las personas con osteoporosis.

Todas estas cualidades de la cebolla hace que sea un alimento ideal, que nos ayuda a prevenir muchas enfermedades como el cáncer, especialmente del tracto digestivo y de ovarios. La cebolla consigue inhibir la capacidad de generación de los tumores y provoca la muerte de las células cancerosas. Solo tomar cebolla una vez al día ya nos aporta la protección contra ciertos tipos de cáncer y enfermedades como las que hemos indicado anteriormente.

Como cocinar la cebolla de forma saludable:

Lo mejor es comer la cebolla cruda, pero si preferimos cocinarla manteniendo el máximo de nutrientes la forma más saludable es cortarla en lonchas finas o picarla y dejarla reposar durante 5 minutos para que se activen las sustancias beneficiosas. Poner dos cucharadas de agua en un recipiente y echar la cebolla cuando el agua empiece a hervir y tapar. Bajar el fuego y después de 3 minutos añadir dos cucharadas más de agua y dejar hervir durante 4 minutos más con el recipiente destapado.

¿Por qué lloramos cuando cortamos cebolla?
Cuando las cebollas se cortan o se pelan liberan un gas lacrimógeno que es el responsable de que nos pongamos a llorar. Es un gas sulfuroso, una muestra de las sustancias sulfurosas que contiene y que nos son tan beneficiosas.

Nuestros intestinos son nuestro segundo cerebro y el lugar donde se concentra la mayor parte del sistema inmunitario de nuestro cuerpo, por lo que cuidarlo comiendo alimentos que realmente nos dan fuerza y nos sientan bien nos facilitará mucho la vida, ya que nos mejorará física y mentalmente, mejorará nuestro carácter y nos mantendrá saludables.

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3 cambios saludables para la primavera

consejos primavera

3 CAMBIOS SALUDABLES PARA LA PRIMAVERA

Artículo elaborado para Sopa Tóxica

1-   AIRE / ABRIL

-Consejo convencional: Si tienes alergia respiratoria toma antihistamínicos

-Nuestro consejo: Si minimizas los contaminantes en el aire de tu casa podrás reducir tus reacciones alérgicas.

Tanto por la presencia de partículas en el aire como por la alergia a los pólenes, la primavera suele ser una época del año complicada en cuanto a problemas respiratorios. Cada primavera se informa de que será malísima en cuanto a alergias, lo que, además de que sea cierto o no, siempre es un buen marketing para vender más antihistamínicos. Tanto si somos asmáticos o alérgicos como si no, podemos optimizar nuestra salud mejorando la calidad del aire de nuestras casas, que en la mayoría de zonas está más contaminado que el del exterior.

Los productos de limpieza convencionales contienen una buena cantidad de compuestos orgánicos volátiles (COV’s) que pueden darnos problemas respiratorios o que incluso son cancerígenos. Un ejemplo de esto es el estudio elaborado por la Dr. Anne Steinemann del 2012 que demostró que en gases que salían de lavadoras y secadores se encontraron más de 25 COV, entre ellos acetaldehído y benceno (cancerígenos), además de otros 5 contaminantes peligrosos del aire. Lo mismo sucede con el resto de productos de limpieza convencionales: lavavajillas, lavaplatos, limpiasuelos, limpiacristales, etc. y en especial productos agresivos como la lejía y los ambientadores.

Lo mejor para evitarlos y mejorar nuestra salud, en concreto la respiratoria, es utilizar productos de limpieza naturales y preferiblemente que no tengan fragancia ni perfume. Es fácil encontrar detergentes para ropa o lavavajillas (a mano y a máquina) naturales o ecológicos. En el caso de otros productos podemos incluso ahorrarnos el dinero y la salud que cuestan si utilizamos para limpiar cosas como:

  • Limón y vinagre: Desinfectante, limpiador multiuso, limpiasuelos, antical, abrillantador, desengrasante. (No utilizar en piedra calcarea).
  • Bicarbonato: Suavizante para la ropa, abrillantador y limpiador multiuso.
  • Percarbonato sódico: Hace las funciones de lejía, así que es desinfectante, previene y elimina el moho, quitamanchas y blanqueador de ropa (funciona óptimamente a 40ºC).

Otro consejo para mejorar nuestra salud respiratoria es dejar de utilizar colonias, perfumes, suavizantes y ambientadores, ya que las propias sustancias que los componen, tanto olorosas como no, son tóxicas y pueden provocar problemas serios de salud (como hormonales) además de reacciones adversas y empeoramiento de nuestro sistema respiratorio y reacciones alérgicas y asmáticas.

Debido a la mala calidad del aire actual, estaría recomendado el uso de purificadores de aire en nuestras casas y oficinas, especialmente en el caso de que tengamos un problema respiratorio o alergia a los ácaros del polvo o polen. Para que sea eficiente, el purificador de aire deberá tener un filtro HEPA para asegurarnos de que puede filtrar partículas de hasta 0,3 micras.

 

2-   EJERCICIO / MAYO

-Consejo convencional: Para estar sano y delgado hay que dejarse la piel

-Nuestro consejo: Para estar sano y delgado haz ejercicio suave cada día

 

Nuestro cuerpo está hecho para moverse, no para acabar agotado, pero sí para moverse. En el caso de que pasemos una temporada muy inactivos o nuestra vida sea muy sedentaria, uno de los problemas más importantes es el envejecimiento prematuro que nos provocaremos, ya que el cuerpo se atrofiará. La falta de ejercicio puede provocar problemas cardiovasculares, hipertensión, diabetes, artritis, osteoporosis o cáncer, entre otros.

Como referencia nos puede servir que unas tres semanas de cama para un hombre joven y sano pueden equivaler a 20 años de envejecimiento a nivel cardiovascular. Afortunadamente, esto se puede revertir se tenga la edad que sea si nos ponemos en marcha y activamos nuestro cuerpo, pero sin que sea necesario destrozarse en el empeño. El ejercicio nos debe hacer sentir bien y con más energía, pero no agotados. En el caso de que nos agote quiere decir que nos estamos pasando y debemos hacer ejercicio más suave.

Independientemente de la edad, el ejercicio aumenta la masa muscular, la densidad ósea, la capacidad pulmonar y tiene beneficios a nivel psicológico como disminuir la  ansiedad, la ira, la desconfianza y hace que tengamos una mejor imagen propia  y una mejor autoestima, mejor sueño y mejor tolerancia al estrés.

Al hacer ejercicio debemos conseguir fortalecer nuestro cuerpo, darle más flexibilidad y más resistencia:

Más fuerza significa más vitalidad y menos debilidad. Esto se puede conseguir con ejercicios de pesas adecuados a nuestra edad o estado físico. Está comprobado que hombres de 60 o 70 años pueden aumentar su fuerza muscular entre un 100 y un 200%. Los ejercicios de fuerza además refuerzan los huesos, disminuyendo la posibilidad de tener osteoporosis.

Para obtener más flexibilidad debemos realizar estiramientos antes y después de hacer ejercicio. Esto reduce la posibilidad de lesiones y mejora la circulación de la sangre.

Haciendo ejercicio aeróbico (andar, correr, bici, remo, etc.) mejoraremos nuestro sistema cardiovascular, respiratorio, circulatorio y ganaremos resistencia.

Es muy fácil encontrar ejercicios adecuados a cada condición física y gusto personal, y como mínimo os proponemos andar 30 minutos al día, evidentemente siempre que vuestra condición física os lo permita. Lo ideal es practicar ejercicio en un entorno natural, ya sea en la montaña, playa o en un parque, y en caso contrario es preferible en casa o un gimnasio antes que las contaminadas calles de las grandes ciudades.

 

 

3-   AGUA / JUNIO

-Consejo convencional: Bebe dos litros de agua al día

-Nuestro consejo: Bebe suficiente agua al día, pero purificada

 

El agua es un elemento básico para nuestra existencia. Solo hay que tener en cuenta que entre el 50 y el 80% de nuestro cuerpo es agua, dependiendo de la edad y el género, y que está involucrada en todas las reacciones químicas que se realizan en nuestro organismo, por lo que la calidad del agua determinará también la calidad de estas reacciones.

Hoy en día es difícil que a través del agua corriente nos contagiemos con algún parásito, bacteria o virus, ya que el agua está tratada con cloro. El cloro es una sustancia química muy agresiva que elimina todos estos gérmenes, pero que en este proceso genera hasta 200 sustancias tóxicas, además de afectar a las células de nuestro cuerpo tal y como hace con los gérmenes. Por este motivo es muy recomendable utilizar un purificador para filtrar el agua que utilizamos para beber y cocinar. Purificando el agua eliminamos el cloro, pero también gérmenes, metales pesados, pesticidas, esporas de moho, algas y residuos de medicamentos entre otras sustancias tóxicas que pueden estar presentes en el agua.

El mejor sistema de filtrado es el que dispone de dos fases de filtrado: Una fase para partículas de hasta tamaños microscópicos y otra de carbón activo que elimina tóxicos del agua. De esta manera eliminamos del agua los elementos que antes hemos mencionado sin perder las sales minerales, que es lo que nos interesa del agua.

En casos especiales es necesario utilizar sistemas de ósmosis inversa, que permiten eliminar del agua absolutamente todo, pero tienen el problema de que malgastan mucha agua (aprox. 4 litros por cada litro útil) y de que también eliminan las sales minerales, lo que nos puede dar serios problemas de salud si no lo corregimos.

En concreto para evitar el cloro en la ducha está recomendado utilizar un declorador. De esta manera evitamos respirar el cloro presente en el agua y el vapor y que nos irrita las vías respiratorias y nuestra piel.

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Purificadores de agua 

Limpieza ecológica

Purificadores de aire Blueair

 

Alimentos súper saludables

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ALIMENTOS SÚPER SALUDABLES

Artículo elaborado para Sopa Tóxica

Casi todos los alimentos no procesados y que no sean azúcares tienen sus beneficios, evidentemente, pero algunos de ellos destacan por su gran cantidad de nutrientes o por su acción beneficiosa en nuestra salud. Aquí están algunos de ellos:

SEMILLAS

Las semillas son uno de los alimentos con más nutrientes que podemos encontrar, ya que en cada una de ellas hay todo lo necesario para crear una nueva planta. Contienen minerales como magnesio, calcio, zinc o cobre y vitaminas (E, grupo B, etc.) que son básicas para nuestro organismo. Además nos aportan mucha energía con muy poca cantidad.

Las semillas también nos aportan ácidos grasos (omegas 3, 6 y 9) que nuestro cuerpo puede utilizar para crear membranas celulares y tejidos, así como grasa para mantener en buen funcionamiento nuestras glándulas y nuestro cerebro, y también antioxidantes y sustancias anticancerígenas que nos permiten prevenir o combatir el cáncer.

Algunos ejemplos son las semillas de cáñamo, sésamo, comino, uva y las pipas de girasol o calabaza. Siempre deberemos escoger semillas ecológicas y crudas y lo mejor es comerlas molidas o ponerlas en remojo antes de comerlas para digerirlas mejor, dependiendo del tipo de semilla. Para molerlas una buena opción son los molinillos de café.

Semillas de lino: Las semillas de lino merecen una mención especial, ya que destacan por su capacidad nutritiva y anticancerígena.

Son la fuente vegetal más importante de omega 3, que es fundamental para la salud celular, así como la cardiovascular y para la protección contra el cáncer de pecho y próstata o para combatirlo si ya se ha diagnosticado.

Las semillas de lino además contienen 100 veces más lignanos que cualquier otra planta comestible. Los lignanos son capaces de frenar el crecimiento del cáncer de pecho y próstata y de frenar la metástasis reduciendo los factores de crecimiento de los tumores. Son capaces de prevenir el cáncer de pecho, ya que hacen que el tejido mamario sea más resistente a las toxinas. Actúan sobre los procesos hormonales sin crear efectos secundarios y sin ponernos en peligro. Esto es muy útil para prevenir y combatir los cánceres de origen hormonal, sobre todo los de pecho. Por ejemplo, son capaces de alargar los periodos menstruales, en el caso de que se tengan muy a menudo, y están recomendadas para los periodos de peri y de postmenopausia por que reducen los sofocos.

La dosis recomendada de estas semillas son 3 cucharadas al día molidas, que se pueden añadir a las comidas. También para hombres para evitar el cáncer de próstata.

ESPINACAS

Todos los vegetales de hoja verde contienen nutrientes antiinflamatorios y anticancerígenos, pero las espinacas están entre las primeras posiciones, no solo por la cantidad, sino también por su efectividad especialmente a lo largo del tracto digestivo y contra los cánceres agresivos de próstata. Estos agentes anticancerígenos son capaces de ralentizar la división de las células cancerosas. Además también son una fuente de potentes antioxidante como las vitaminas A, C o E, el manganeso y el selenio. Esto las hace ideales para evitar los problemas cardiovasculares. Un par de estos antioxidantes, la luteína y la zeaxantina, son especialmente activos en los ojos, donde previenen la degeneración macular provocada por la edad.

Las espinacas contienen una buena cantidad de vitaminas del grupo B y sobre todo son una fuente especialmente importante de vitamina K, muy importante para que el calcio que comemos se coloque donde debe y no provoque calcificaciones, por lo que es básica para la salud de nuestros huesos.

Para conservarlas hasta 5 días lo mejor es colocarlas en bolsas herméticas sacando el aire de dentro. Las espinacas se pueden comer crudas, que es lo ideal, pero también al vapor. En el caso de que las queramos hervir, las deberemos poner en mucha agua hirviendo durante solo 1 minuto. De esta manera se perderán el mínimo de nutrientes.

ESPECIAS

Las especias tienen un lugar muy importante en nuestra cocina, aunque no nos damos cuenta de la importancia que tienen para nuestra salud. La mayoría de ellas provienen o son originarias de Asia, donde son muy apreciadas por sus cualidades medicinales. Las especias contienen sustancias que nos aportan energía y mejoran la digestión de los alimentos, gracias en parte a su capacidad para desinflamar nuestros intestino, normalmente bastante castigado, pero además también contienen una gran cantidad de antioxidantes que ayudan a prevenir el cáncer y a combatirlo una vez se ha diagnosticado y por si fuera poco, también mejoran la actividad de nuestro sistema inmunitario.

Cúrcuma: Entre las especias se puede destacar la cúrcuma por ser la que tiene mayor capacidad anticancerígena, entre otros beneficios para nuestra salud tales como una potencia antioxidante 300 veces mayor que la vitamina E, una espectacular capacidad antiinflamatoria y además ayuda a perder peso gracias a que emulsifica la grasa de nuestro cuerpo.

La cúrcuma tiene la capacidad de eliminar células cancerosas de forma selectiva de 30 maneras diferentes. También tiene la capacidad de detener y frenar el crecimiento de los tumores gracias a que desactiva las toxinas presentes en el hígado y previene la formación de carcinomas evitando la formación de capilares que dan riego sanguíneo a los tumores; de esta manera no se puedan alimentar. Es especialmente efectivo en los cánceres de origen hormonal, como el de pecho o próstata. En el caso de cánceres ya diagnosticados, mejora la efectividad de la quimioterapia a la vez que protege a los órganos del daño que puedan recibir por parte del propio tratamiento y también reduce las habilidades del cáncer para reproducirse e invadir otros tejidos o hacer metástasis.

Además de añadirla la cúrcuma a las comidas, se puede tomar con té verde, de manera que las cualidades anticancerígenas de estos dos alimentos se vean potenciadas, ya que funcionan en sinergia.

La cúrcuma también ayuda a deshacer piedras en el riñón y la vesícula, protege el estomago de úlceras y reduce le riesgo de problemas de cardiovasculares. Tras exponerla a la luz solar se puede utilizar tópicamente contra infecciones de hongos o bacterias o para mejorar los problemas de piel. La cúrcuma se puede tomar añadiéndola a la comida, pero nunca sobrecocinada. Para combatir el cáncer está recomendado tomar 2 gramos al día.

AJO

El ajo es tradicional en nuestra cocina, aunque es originario de Asia Central. Tiene una capacidad antioxidante excepcional, así como una gran cantidad de selenio, que mejora la producción de glutatión, uno de nuestros propios antioxidantes y desintoxicantes. El ajo es un conocido antibiótico que se utilizó como tal por Louis Pasteur y más tarde en la PGM. Es capaz de eliminar de nuestro organismo bacterias, virus, hongos y parásitos (muy útil en caso de candidiasis) y de mejorar la acción de nuestro sistema inmunitario, como se demostró en un estudio realizado el año ’89 en enfermos de SIDA.

El ajo también nos puede ayudar en caso de padecer enfermedades cardiovasculares, ya que licua la sangre, evitando que se formen trombos, reduce el colesterol, mantiene la elasticidad de las arterias y reduce la presión sanguínea. Curiosamente el ajo no se recomienda en el caso de que se tomen anticoagulantes por que interfiere en la acción del medicamento. En otras palabras, es tan bueno que hace la misma función que el medicamento, por lo que este no sería necesario o se tendría que reducir la dosis (y con ello también los efectos secundarios del medicamento).

Respecto al cáncer, el ajo dispone de las mismas armas que la cúrcuma, que aunque quizás son menos potente, no son nada despreciables. Es especialmente útil contra el cáncer de pecho, ya que es capaz de reducir la formación de carcinomas entre un 50% y un 70%. Evita que las toxinas actúen en el ADN de las células del pecho, evita que las células cancerosas se junten formando tumores y reduce el riesgo de metástasis. También potencia el tratamiento de quimioterapia y protege a nuestro cuerpo de los daños causados por este y está recomendado también para otros cánceres como los de laringe, colon, faringe, boca, estomago, ovarios, próstata y riñón.

Para obtener el máximo beneficio del ajo deberemos comerlo siempre crudo, machacado o troceado y comerlo 15 minutos después para dar tiempo a que los enzimas se activen. Para evitar tener aliento a ajo, lo mejor es cortar el diente de ajo por la mitad y sacar el corazón.

 

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3 cambios saludables de verdad para el invierno

cambios saludables invierno

3 CAMBIOS SALUDABLES DE VERDAD PARA EL INVIERNO

 Artículo elaborado para Sopa Tóxica

Para el primer Sopa Tóxica del año, os proponemos 3 cambios para los 3 primeros meses del año que os ayudarán a mejorar la salud de verdad. Este es el primer de 4 programas que haremos durante este año, uno por estación, con un total de 12 propuestas saludables.

Estos cambios están basados en corregir dos ideas equivocadas que son muy comunes hoy en día.

La primera es que estamos bien alimentados y en concreto que no nos faltan sales minerales porque las obtenemos de los alimentos, principalmente de los vegetales que comemos. Esto no es del todo correcto, ya que los suelos hoy son más pobres en nutrientes que hace 100 o 50 años y además el equilibrio de minerales del suelo está roto debido al uso de fertilizantes y pesticidas, lo que provoca que ingiramos más cantidades de unos minerales que de otros. El aumento de algunos minerales puede provocar la reducción de otros debido a que son antagonistas, como ocurre con el potasio y el magnesio. Los fertilizantes ricos en potasio producen un descenso en los niveles de magnesio del suelo.

Otra idea equivocada es que las grasas (naturales) engordan y son malas para la salud, lo que no es cierto, al menos en la mayoría de casos. Las epidemias de obesidad y de diabetes de tipo 2 que sufren los países occidentales se deben en gran parte a la gran ingesta de grasas hidrogenadas, azúcares y harinas refinadas, no a las grasas naturales.

Comer alimentos sin nutrientes, pero que contienen azúcares y harinas refinadas nos aporta solo calorías, pero no nutrientes (minerales y vitaminas). De esta manera engordamos, pero seguimos desnutridos y débiles, por lo que nuestro cuerpo nos pide más alimento, así que comemos más azúcares y harinas refinadas. Un circulo sin ningún tipo de virtud.

 

 

1-   SAL / ENERO

Consejo convencional: Reduce la sal

Nuestro consejo: Elimina la sal refinada e introduce la sal sin refinar

 

Los minerales y su equilibrio en nuestro cuerpo son una de las piezas claves para tener una buena salud mental y física. Podemos obtener los minerales de la sal, que es una de las fuentes de minerales más importantes de que disponemos. Esto es cierto siempre que la sal no esté refinada.

La sal sin refinar está compuesta casi en su totalidad por cloro y sodio (cloruro sódico) y en una pequeña parte por minerales. La sal refinada es la sal del mar de la que se han eliminado todas las “impurezas”, entre ellas los minerales, dejando solo el cloruro sódico y a la que se pueden haber añadido aditivos como antiaglutinantes.

El sal refinada, es decir, el cloruro sódico, es una sustancia muy agresiva de la que el cuerpo necesita desprenderse muy rápidamente. Para ello utiliza el agua de nuestras células, lo que hace que se deshidraten y mueran. Se necesitan 23 gr. de nuestra agua para disolver 1 gr. de sal refinada. Si esa agua no está disponible, el cuerpo utiliza proteínas de origen animal (leche y carne roja principalmente) para neutralizarla, pero como resultado se produce ácido úrico, que se deposita en forma de cristales en los huesos y las articulaciones, provocando lo que se conoce como gota. Además provoca hipertensión y los problemas cardíacos derivados de ella, entre los que está la propia medicación contra la hipertensión.

Para sustituir la sal refinada disponemos de sal de mar sin refinar, que es muy fácil de encontrar, y también de sal de montaña. La primera contiene mucho más yodo que la segunda (especialmente la flor de sal), lo que beneficiará a nuestra tiroides, y la segunda es más pura que la primera, ya que ha estado millones de años aislada bajo las montañas.

La sal sin refinar, por cierto, no hace subir la presión, sino que ayuda a regularla.

 

 

2-   AZÚCAR / FEBRERO

-Consejo convencional: Sustituye el azúcar por edulcorantes artificiales

-Nuestro consejo: Elimina el azúcar y sustitúyelo por stevia

 

El azúcar está compuesto por una molécula de glucosa (lo que queman nuestras células) y otra de fructosa unidas. Aporta mucha energía a nuestro cuerpo y muy pocos nutrientes y en el caso del azúcar blanco o refinado, ningún nutriente. El azúcar que no se consume se almacena en forma de grasa, por lo que en el caso de que la ingesta de azúcar sea muy grande provoca obesidad y más tarde diabetes. De esta manera el azúcar se ha convertido en la principal causa de la epidemia de obesidad que sufre nuestra sociedad actualmente. Debemos tener en cuenta que muchas veces comemos azúcar sin saberlo en los alimentos y bebidas procesados.

El azúcar además crea adicción, tal y como hace una droga excitante, por lo que provoca comportamientos adictivos. Especialmente es dañino en los niños, ya que puede modificar su comportamiento y su metabolismo y crear problemas para el resto de sus vidas. El azúcar también inhibe el sistema inmunológico, facilita la aparición de candidiasis, hace crecer más rápido el cáncer e interfiere en la absorción del calcio y del magnesio.

La alternativa al azúcar no pasa por utilizar edulcorantes artificiales, ya que también pueden darnos problemas de salud debido a su toxicidad. Lo más recomendado es utilizar stevia, una planta que no contiene azúcar y con una capacidad edulcorante mucho mayor que éste y que además es antioxidante, antiinflamatoria y anticancerígena. Se pueden utilizar sus hojas si la plantamos en casa (es una planta pequeña) o en forma de extracto, que es muy fácil de encontrar hoy en día. La stevia no aporta calorías y además tiene beneficios para nuestra salud, ya que por ejemplo reduce la tensión arterial, es diurética, regula el sistema digestivo y reduce el colesterol y los triglicéridos.

 

 

3-   GRASAS / MARZO

-Consejo convencional: No comas grasas para no engordar ni tener colesterol

-Nuestro consejo: Come aceite de coco, frutos secos y utiliza aceite de oliva virgen crudo para no engordar ni tener exceso de colesterol

 

Debido a la gran confusión generada especialmente por lo que nos conviene y no nos conviene comer para mantener a raya nuestro colesterol y peso, hoy en día se hace bastante difícil saber qué tipo de grasas son buenas para nuestro organismo, por lo que el consejo general que recibimos es el de evitar las grasas. Debemos saber que una buena ingesta de grasas saludables es básica para el cuerpo. Buena parte de nuestro organismo está hecho de grasa, como el cerebro o las glándulas, o bien las grasas son la materia prima a partir de la que se fabrican algunos elementos tan importantes como las hormonas.

 

Las grasas que debemos evitar son las grasas hidrogenadas o grasas trans (aceites vegetales convertidos en aceites saturados de manera artificial) presentes en repostería y bollería industrial, así como en los alimentos procesados. Tampoco son convenientes algunos aceites vegetales, sobre todo si son usados para freír, como es el caso del aceite de girasol.

Por este motivo, los dos aceites saludables que proponemos son el aceite de coco y el aceite de oliva. El aceite de oliva más recomendado es el virgen y si es posible ecológico. De esta manera obtendremos del aceite sus mejores cualidades para nuestra salud, algo que no ofrece el aceite refinado. El aceite de oliva tiene el inconveniente de que cuando se somete a altas temperaturas genera sustancias tóxicas con facilidad, por lo que deberíamos evitar freír con él o bien utilizar aceite de coco para cocinar, que es mucho más estable y por lo tanto genera muchos menos tóxicos.

El aceite de coco siempre debe ser virgen y a ser posible ecológico, igual que el de oliva, para obtener los máximos nutrientes de él. El aceite de coco libera una gran cantidad de energía que nuestro cuerpo puede aprovechar de manera inmediata, pero no provoca ningún pico de insulina, tal y como hacen los cereales y sobre todo el azúcar. Además de ayudar a reducir los niveles de colesterol “malo” (LDL), hace aumentar el colesterol bueno (HDL), estimula el sistema inmunológico, promueve la pérdida de peso, favorece el buen funcionamiento de la tiroides, estimula el metabolismo y la perdida de tejido graso. Por si fuera poco, también es un gran antibacteriano y antiviral natural capaz de destruir virus como el herpes, citomegalovirus, gripe y bacterias patógenas.

 

También puede utilizarse como crema hidratante, desmaquillador, mascarilla capilar, loción corporal, aceite de masaje, pasta de dientes, aftershave, etc.

Las membranas de nuestras células están compuestas de ácidos grasos que podemos encontrar en el aceite de pescado o en los aceites vegetales, por ejemplo, pero también en los frutos secos. Si nuestro cuerpo no tiene suficiente ácidos grasos las membranas celulares son defectuosas y facilitan el paso de toxinas, virus, etc. Por este motivo es importante que en nuestra dieta haya una buena presencia de frutos secos, tal y como sucedía antes del Neolítico, ya que además nos darán una gran cantidad de energía sin los problemas de azúcar o insulina que nos pueden dar los cereales o los azúcares. Cualquier fruto seco está recomendado siempre y cuando sea crudo y es importante tener en cuenta que los cacahuetes no son frutos secos, sino legumbres.

 

Artículo elaborado para Sopa Tóxica

 

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Consejos para prevenir y eliminar el moho

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CONSEJOS PARA PREVENIR Y ELIMINAR EL MOHO

Artículo elaborado para Sopa Tóxica

El moho pertenece al grupo de los hongos junto con las setas y las levaduras. La curiosidad de este grupo es que no pertenece al reino animal ni al vegetal debido a que las células que los forman son diferentes a las células características de estos dos reinos. Se cree que pueden existir centenares de miles de especies de moho y las que podemos encontrar normalmente en nuestras casas son las Cladosporium, Penicillium, Alternaria y Aspergillus.

En los últimos años ha habido un aumento de los casos de personas sensibles o alérgicas al moho. La reacción al moho que se encuentra en interiores puede provocar episodios de asma en asmáticos y alérgicos y en personas consideradas sanas puede causar rinitis, sibilancias al respirar, afecciones en el aparato respiratorio, tos y fiebre. También hay evidencias que parecen indicar una relación entre la exposición al moho interior y las enfermedades respiratorias en niños.

Los construcción en las últimas décadas de edificios inteligentes, que son herméticos y en los que no hay suficiente ventilación ni renovación de aire, parece ser la causa de que algunos mohos tóxicos que siempre han existido afecten ahora a nuestra salud con más facilidad. Los materiales de construcción que utilizamos hoy en día también pueden facilitar la aparición de moho, por lo que muchos de ellos están, además, tratados con fungicidas, sustancias que son altamente tóxicas. El moho es uno de los factores causantes de lo que conocemos como “Síndrome del edificio enfermo”.

PREVENIR LA APARICIÓN DEL MOHO

El moho se reproduce a través de esporas que pueden estar latentes durante años hasta que se crean las condiciones necesarias para que germinen y se cree una colonia. Estas condiciones son: un nivel de oxígeno y temperatura correctos y una humedad alta. Una temperatura y una humedad altas facilitarán la aparición de moho. No nos es posible mantener la temperatura de casa baja sin tener frío, por lo que la mejor arma para prevenir la aparición de moho es controlar la humedad.

Si creemos que podemos tener riesgo de que aparezca moho en casa existe la posibilidad de determinar la presencia de mohos tóxicos, como el aspergillus, utilizando tests domésticos sencillos y económicos sin necesidad de pasar por el laboratorio.

Control de la humedad

Una estancia poco ventilada y con un grado alto de humedad o de condensación –como pasa en los sótanos- o una superficie adecuada (ropa, madera, comida, cuero, yeso, etc.) que se encuentre mojada durante al menos 24 o 48 horas es el mejor sitio para que el moho pueda crecer. Mantener la humedad por debajo del 60% es una de las principales maneras de dificultar la proliferación de moho, ya que sin humedad no hay moho.

Para reducir el grado de humedad en verano podemos utilizar los aires acondicionados y en invierno deshumidificadores de cloruro cálcico o bentonita o bien deshumidificadores eléctricos, si el grado de humedad es muy alto o si, por ejemplo, tenemos que tender la ropa dentro de casa. Es recomendable tener un higrómetro para controlar el grado de humedad que tenemos en casa.

Purificación del aire y limpieza del hogar

Las esporas de moho se trasladan a través del aire, por lo que una muy buena opción para eliminar las esporas de moho y prevenir la aparición de moho es utilizar purificadores de aire con filtros HEPA. Los filtros HEPA filtran partículas de hasta 0,3 micras, por lo que pueden capturar las esporas de moho que se encuentren en el interior de nuestras casas. Si ya tenemos moho en casa deberemos tener en cuenta que el moho puede liberar sustancias tóxicas, por lo que en este caso estaría recomendado un purificador de aire con dos fases de filtrado, HEPA más carbón activo, para que así se eliminen estas sustancias tóxicas del ambiente.

De la misma manera, si utilizamos un aspirador para la limpieza del hogar está recomendado que tenga un filtro HEPA para que así elimine las esporas del aire que pasan a través del aspirador. También podemos encontrar fácilmente aspiradores con filtros HEPA más carbón activo.

Otros métodos de prevención

  • Ventilación: Ventilar a conciencia la vivienda para evitar bolsas de humedad o condensación.
  • Luz solar: El moho no puede vivir recibiendo luz solar, por lo que siempre que sea posible hay que procurar que nuestra vivienda reciba el máximo de sol posible.
  • Pinturas anti-moho: Utilizar pinturas antimoho en las paredes susceptibles o ya afectadas por moho. Los fungicidas son sustancias muy tóxicas, por lo que deberemos optar siempre por una pintura anti-moho ecológica, como por ejemplo la pintura anti-moho Masan que no contiene disolventes ni fungicidas y es inodora.
  • Limpieza zonas húmedas: Limpiar las estancias húmedas de la casa, como lavabos y cocina, con productos que eliminen el moho que no sean tóxicos, como el bicarbonato, el percarbonato sódico o el agua oxigenada.
  • Ropa: Mantener la ropa seca, ya sea acabada de lavar, ropa que hemos utilizado para hacer deporte, ropa húmeda por la lluvia o toallas usadas. Si tendemos la ropa dentro de casa, utilizar un deshumidificador eléctrico para secarla.
  • Calzado: La ropa se lava a menudo pero los zapatos no, por lo que es una buena costumbre dejar los zapatos en la entrada de la casa para evitar traer más esporas a la vivienda. Además se deben guardar los zapatos que no utilicemos en lugares ventilados después de haberlos limpiado.

 

ELIMINAR EL MOHO

Los fungicidas convencionales son sustancias tóxicas, por lo que siempre que sea posible hay que optar por sustancias que sean seguras para la eliminación del moho. Para sustituir este tipo de fungicidas tenemos la opción de utilizar fungicidas no tóxicos y ecológicos como el de la marca Jati, que es totalmente seguro en cuanto a tóxicos. También podemos utilizar sustancias que actúan como la lejía pero que no emiten vapores tóxicos, como por ejemplo el percarbonato sódico o el agua oxigenada. Otra opción es utilizar ácidos que podemos encontrar en cualquier casa como el vinagre o el zumo de limón.

Para la operación de eliminar el moho es conveniente que la persona que lo haga lleve guantes no porosos y mascarilla con filtro de partículas para evitar respirar y tener contacto con las esporas de moho. Además se deberá lavar la ropa después de la limpieza. En el caso de que la limpieza del moho implique una gran superficie, es conveniente pasar el aspirador con filtro HEPA después de la limpieza o bien colocar un purificador de aire mientras la hacemos y mantenerlo en funcionamiento durante varios días después para eliminar al máximo las esporas que inevitablemente se van a liberar.

Paredes y techo: Suelen estar provocados por escapes de agua y condensación. Si la superficie no es porosa tan solo hay que pasar un paño húmedo. En el caso de que sea porosa, por ejemplo de yeso sin pintar, no queda otra opción que rascar la pared y volver a enyesar o cambiar la placa de yeso, ya que el material estará afectado en profundidad.

Madera: Con una esponja y un poco de vinagre diluido se puede eliminar el moho de la madera afectada. Si la zona afectada no es muy grande y ha quedado alguna mancha superficial de moho se puede lijar un poco la madera.

Moqueta y alfombras: Si la moqueta es fija se deberá cambiar la zona afectada por moqueta nueva, ya que es lo más eficaz y seguro. Las moquetas que no sean fijas y las alfombras deberán sacarse al exterior, limpiar con agua en la que se haya disuelto percarbonato sódico, enjuagar muy bien y dejarlas secar al sol. Después habrá que aspirarlas para eliminar las esporas y volverlas a colocar.

Baldosas y lechada: Un caso típico de los lavabos. Se puede eliminar el moho fácilmente con vinagre, percarbonato sódico disuelto en agua o agua oxigenada dejándolos actuar durante unos 15-20 minutos. En el caso de que queden manchas en la lechada, ya que es porosa y el moho puede haber profundizado, será necesario rascarla un poco y colocar una nueva capa de lechada.

Tanto en paredes, techos, madera y moquetas o alfombras es conveniente aplicar un sellador para evitar que las esporas de moho que puedan haber quedado puedan crear una colonia. Se pueden encontrar selladores que no emitan tóxicos de las marcas Masid o AFM.

Ropa: Lavando un par de veces la ropa añadiendo una cucharada de percarbonato sódico a la lavadora (se puede utilizar junto con el detergente) y dejándola secar al sol es la mejor manera de eliminar el moho y también las manchas de moho en el caso de que sea ropa blanca. En lugar de percarbonato se puede utilizar vinagre, añadiendo un par de tazas al lavado.

Cuero: El cuero es presa fácil del moho, sobre todo si lo guardamos en armarios o lugares húmedos y sin ventilación. En este caso, se debe cepillar la ropa de cuero en el exterior y dejarla secar al sol. Después mezclar dos partes de agua con una de vinagre blanco y limpiar con un paño una parte pequeña de la prenda y secarla después (para evitar que se deteriore el cuero). Después volver a poner al sol para que se seque completamente.

Lavadora: Hacer un lavado sin ropa añadiendo un par de cucharadas de percarbonato sódico y con la temperatura del agua al menos a 40ºC.

Para el moho que pueda haber en la goma: Diluir una cucharada pequeña de percarbonato sódico en medio litro de agua y añadir un poco de vinagre. Rociarlo en la goma y dejarlo actuar durante unos minutos. Después aclarar con agua.

Además de dejar la puerta de lavadora abierta para que se seque, usar bicarbonato en lugar de suavizante al lavar la ropa también ayuda a evitar la creación de moho.

El moho es, junto con los ácaros del polvo y las partículas procedentes de los animales domésticos, uno de los biogénicos con más prevalencia en los interiores de nuestros hogares y normalmente pasa desapercibido o es invisible hasta que ya ha afectado a una gran zona. Por este motivo es importante eliminarlo y sobre todo tomar las medidas necesarias para prevenir su aparición.

 

Artículo elaborado para Sopa Tóxica

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El bicarbonato: higiene personal, limpieza del hogar y usos medicinales

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EL BICARBONATO: HIGIENE PERSONAL, LIMPIEZA DEL HOGAR Y USOS MEDICINALES

Artículo elaborado para Sopa Tóxica

El bicarbonato es una de las sustancias más seguras, baratas y útiles que podemos encontrar en nuestras casas. Está presente en casi todas las casas pero no solemos prestarle demasiada atención a pesar de la gran cantidad de usos que tiene.

El natrón es el bicarbonato que se encuentra de forma natural y ya se usaba en el antiguo Egipto para la limpieza y en otras civilizaciones para hacer pan, ya que hace que la masa del pan suba con más facilidad. Su uso para elaborar pan lo popularizó a mediados del siglo XIX y provocó su fabricación a nivel industrial.

Desde la popularización del bicarbonato se le han ido encontrando más usos, de entre los cuales destacan los siguientes:

HIGIENE PERSONAL Y USOS MEDICINALES

  • Úlceras de estómago: Una o dos cucharadas pequeñas de bicarbonato en un vaso de agua neutralizan los ácidos del estómago rápidamente.
  • Sacar astillas: Mojando o sumergiendo la zona donde está la astilla en un vaso de agua con una cucharada de bicarbonato un par de veces al día, casi todas las astillas salen por si solas en un par de días.
  • Quemaduras del sol: Para aliviar el dolor de las quemaduras podemos ponernos en la bañera añadiendo media taza de bicarbonato al agua y al salir dejar que la piel se seque sola. Otra opción es aplicar compresas de agua fría con bicarbonato directamente en la quemadura.
  • Limpiador bucal: Mezclar 6 partes de bicarbonato y una parte de sal marina sin refinar y mezclarlos muy bien. Aplicar un poco de la mezcla con el dedo mojado masajeando las encías y frotando el dedo por los dientes. Después de 15 minutos se debe enjuagar la boca. Con este proceso eliminamos las bacterias de la boca sin necesidad de utilizar colutorios y mejoramos la salud bucal, especialmente de las encías. También se puede utilizar esta mezcla como blanqueador dental si nos lavamos los dientes con ella.
  • Dentífrico: Un buen sustituto de dentífrico es una mezcla de 2 partes de bicarbonato por una parte de sal marina sin refinar.
  • Función alcalinizante: El bicarbonato es una sustancia alcalina y en esto se basa buena parte de su utilidad en la limpieza o en sus utilidades médicas. Un ejemplo claro y conocido es su uso como antiácido para el estómago.
  • Otro ejemplo de su uso como alcalinizante: Algunos médicos creen que tomar bicarbonato ayuda a mantener el equilibrio del pH (nivel de acidez) del torrente sanguíneo, ya que nuestra alimentación actual es demasiado ácida y el equilibrio ácido-alcalino del cuerpo es esencial para una buena salud. En este efecto se basa el uso del bicarbonato contra los resfriados y la gripe, ya que un medio alcalino dificulta la existencia de algunos virus. La eficacia del bicarbonato contra la gripe y el resfriado fue comprobada por el Servicio de Sanidad Pública de los EE.UU. durante la epidemia de gripe española de los años 1918 y 1919. Se comprobó que las personas que tomaban bicarbonato raramente se ponían enfermos y que los que lo hacían o las personas que tomaban bicarbonato al inicio de la enfermedad veían reducida la violencia del brote.

LIMPIEZA DEL HOGAR

  • Limpia-tuberías: Los limpia-tuberías convencionales son productos bastante peligrosos por su alto contenido en tóxicos. Una buena alternativa es tirar bicarbonato por el desagüe y posteriormente tirar vinagre. Dejar que actúe durante 15 minutos (burbujeará debido a la reacción del ácido del vinagre con el bicarbonato) y aclarar dejando correr agua caliente.
  • Para limpiar juguetes: Mezclar 4 cucharadas de bicarbonato en un cuarto de litro de agua. Limpieza eficiente y segura.
  • Suavizante para la ropa: Originariamente los suavizantes se utilizaban para compensar la acción de la cal del agua sobre la ropa, hoy en día se utilizan básicamente para que, en teoría, la ropa huela bien. Los suavizantes convencionales funcionan creando una capa de grasa sobre la fibra de ropa para compensar la acción del detergente y de la cal, que se adhiere al tejido pero no actúa realmente contra la cal. Si utilizamos un detergente para la ropa natural, ecológico y suave y añadimos una taza de bicarbonato a la lavadora, éste impedirá que la cal se adhiera a la ropa, por lo que no será necesario utilizar suavizante, que, además es altamente tóxico debido a sus componentes. El bicarbonato no sirve para sustituir el detergente para lavar la ropa y solo es adecuado para utilizar como suavizante.
  • Absorbe-olores: El bicarbonato tiene la habilidad de neutralizar olores de origen orgánico, como olores de animales, sudor o comida. Por ejemplo se puede utilizar para eliminar el olor de pies rociando bicarbonato en los zapatos. También podemos rociarlo sobre cestos de animales, o cualquier sitio donde deseemos eliminar olores orgánicos. No es eficaz para eliminar olores de origen sintético, como tabaco, perfumes, etc. Es importante tener en cuenta que el bicarbonato no es eficaz para eliminar olores sintéticos como tabaco, perfumes, ambientadores, etc.
  • Cuidado de las alfombras: Solo hay que hechar bicarbonato generosamente en la alfombra, dejarlo actuar toda una noche y al día siguiente pasar la aspiradora. Es especialmente efectivo para eliminar olores de animales o manchas de comida. También se puede utilizar este proceso con las alfombrillas de los coches o las moquetas.
  • Limpieza del horno: Rociar con agua el interior del horno y cubrir la superficie con bicarbonato. Después volver a rociar agua sobre el bicarbonato y dejarlo actuar durante toda una noche. En el caso de que esté muy sucio, lavar al día siguiente con un paño, jabón y agua. Después, aclarar con agua.
  • Eliminar plagas de cucarachas: Colocar una mezcla de azúcar y bicarbonato en una proporción de 1:1 en el lugar donde se desee eliminar las cucarachas.
  • Preservar alimentos: Un uso curioso del bicarbonato es el de preservar los alimentos. Sólo tenemos que colocar un sobre, caja o bote de bicarbonato en la nevera para que los alimentos duren más. Este uso es muy popular en EE.UU.

PASTA DE BICARBONATO

La pasta de bicarbonato es muy fácil de hacer. Sólo hay que añadir un poco de agua al bicarbonato sin que este llegue a disolver. Esta pasta se puede utilizar de muchas maneras. Algunos ejemplos son:

  • Desodorante: Frotar la pasta en las axilas y después enjuagarse para eliminar el olor corporal.
  • Picaduras de insectos: Para aliviar la picadura solo hay que aplicar la pasta en la picadura.
  • Exfoliante: Frotar suavemente la pasta en la cara o el cuerpo.
  • Abrillantador: Frotar suavemente la superficie con la pasta para pulirla y después aclararla con agua tibia. Se puede utilizar para cualquier tipo de metales, metacrilato o baldosas, por ejemplo.

Algo que debemos tener en cuenta cuando compremos bicarbonato es que no todos los bicarbonatos son iguales, ya que pueden tener un mayor o menor grado de pureza, y por lo tanto, contener residuos procedentes del proceso de fabricación. El precio del bicarbonato es muy bajo, por lo que vale la pena escoger siempre el de mejor calidad para asegurarnos que es realmente eficiente y seguro, especialmente si lo ingerimos o lo utilizamos para la higiene bucal o como desodorante.

Artículo elaborado para Sopa Tóxica

INFORMACIÓN ADICIONAL

Azúcar, edulcorantes y salud

AZÚCAR, EDULCORANTES Y SALUD

Artículo elaborado para Sopa Tóxica

 

La caña de azúcar ya se consumía al menos desde hace 5.000 años, pero no es hasta hace 2.600 años cuando se comercializa al azúcar cristalizado, como hoy en día lo conocemos. Es un producto originario de la India que ya era conocido por romanos y griegos gracias a los persas y más tarde las invasiones árabes de la Edad Media introdujeron el cultivo de la caña en la mediterránea. Pero realmente no es hasta la Edad Moderna cuando su uso se populariza y arraiga totalmente en la población europea, gracias a la creación de plantaciones en los trópicos que permiten el acceso al azúcar a la mayoría de la población.

El azúcar ha sido un alimento de gran utilidad en el pasado y con un gran potencial económico a partir del que se crearon conflictos para controlar su comercio y cuya producción a partir de la caña de azúcar fue una de las causas de la explotación de esclavos africanos, especialmente durante los siglos XVIII y XIX. En aquel momento el azúcar no solo permitió la preparación de dulces y la conservación de ciertos alimentos, sino que también aportó buena parte de las calorías necesarias a la población europea mal alimentada de la Revolución Industrial, del siglo XIX e incluso de buena parte del siglo XX.

El propio control de la producción y de las rutas comerciales del azúcar son el motivo de la existencia de las dos fuentes de azúcar que hoy en día explotamos: la caña y la remolacha azucarera. La remolacha se empezó a explotar como fuente de azúcar finales del siglo XVIII, cuando Prusia y especialmente Francia necesitaban una fuente de azúcar que, como la caña, no estuviera controlada comercialmente por Inglaterra, que dominaba las rutas marítimas comerciales y parte de la explotación de caña.

 

PROBLEMA

Pese a su utilidad en el pasado, el azúcar que consumimos hoy aporta más problemas que ventajas, ya que es azúcar refinado y se compone únicamente de sacarosa (disacárido formado por una molécula de fructosa y una de glucosa) y son calorías vacías, sin nutrientes. A esto hay que añadir que hoy en día el consumo de azúcar es excesivo y normalmente innecesario. Su consumo mundial se ha triplicado en los últimos 50 años y se ha convertido en un verdadero problema de salud. Varios estudios demuestran que la pandemia de obesidad que sufrimos hoy en día no está provocada por la ingesta de grasas, que casi no ha aumentado, sino por la ingesta de azúcares. El problema es realmente grave y según el Dr. Robert Lustig, profesor de endocrinología infantil de la Universidad de California, incluso está provocando una epidemia de obesidad en niños de 6 meses a escala mundial.

En un primer momento, después de tomar azúcar nuestro cuerpo lo absorbe muy rápidamente haciendo que tengamos una sensación de euforia debido a que nos hace subir rápidamente el nivel de adrenalina y de endorfinas (hormonas que dan sensación de placer), haciendo que actúe como una droga excitante, lo que puede provocar comportamientos adictivos como los de cualquier droga excitante. Es importante entonces tener cuidado cuando se toma azúcar, y especialmente con los niños, que pueden ver alterados su metabolismo y su capacidad de aprendizaje y concentración e incluso su comportamiento, algo que les puede influir para el resto de su vida.

Más tarde, es el hígado es quien se encarga de metabolizar todos los azúcares que no son glucosa y parte de la glucosa convirtiéndolos en grasa (el resto de glucosa se metaboliza en las células donde se convierte en energía). Este proceso puede acabar provocando obesidad si la ingesta diaria de azúcar es muy grande y continuada. Con la obesidad y el consumo de azúcar continuado se puede acabar padeciendo resistencia a la insulina y como consecuencia diabetes y problemas cardiovasculares.

Aparte de estas consecuencias, otros de los principales problemas que causa el consumo excesivo de azúcar son, aparte de las evidentes caries:

  • Inhibición del sistema inmunológico.
  • Facilitar la aparición de candidiasis.
  • Facilitar el crecimiento del cáncer proporcionándole una fuente de energía. Los tumores crecen mucho mas rápido que las células sanas y, por lo tanto, necesitan mucha más energía que estas.
  • Interfiere en la absorción del calcio y del magnesio.

 

ALTERNATIVAS

Antes de que el consumo de azúcar se popularizara en Europa, los alimentos se endulzaban con miel. En aquel momento histórico sí era recomendable el consumo de azúcares como la miel, ya que la población europea estaba lejos de ser una población sobrealimentada como la de hoy en día, por lo que la miel era un gran aporte de energía, entre otros beneficios. Hoy en día lo ideal sería no consumir ningún tipo de azúcar, aún así, si se desea consumir dulce, el mercado nos ofrece algunas alternativas, algunas de ellas artificiales, que no son agua de la fuente como se debería suponer de una sustancia utilizada en la industria alimentaria, las menos recomendadas son:

Sacarina E954: Aumenta el riesgo de cáncer. Está prohibida en Canadá y Francia y está obligado indicar que es peligrosa para la salud en EE.UU. Es fácil encontrarla en bebidas light y productos sin azúcar.

Aspartamo E951: Consumido en exceso puede provocar problemas intestinales, convulsiones, coma, tumores cerebrales y ceguera. También es común en las bebidas light y los productos sin azúcar.

Siempre es mejor consumir productos alternativos al azúcar que sean naturales y, si es posible, procedentes de agricultura ecológica. Algunas de las alternativas naturales al azúcar refinado pueden aportar maltosa o fructosa, por ejemplo, además de aportar algunos nutrientes como vitaminas o minerales. Algunas de ellos son:

Miel: Es quizá la mejor alternativa, ya que contiene aminoácidos, antioxidantes, vitaminas y minerales que la hacen útil para nuestra salud. También se puede aplicar sobre heridas o quemaduras, ya que es antiséptica. Contiene sacarosa, maltosa, pero sobre todo fructosa.

Melaza o miel de azúcar: Es el jugo de la caña de azúcar antes de pasar por el proceso de cristalización. Contiene una buena cantidad de vitaminas y de minerales, hierro y magnesio.

Sirope de savia o sirope de arce: Contiene principalmente sacarosa. El arce es un árbol originario de Norteamérica del que se extrae su savia para producir sirope. Aporta potasio, magnesio, calcio, manganeso, zinc, vitamina A y varias vitaminas B. Existen 3 grados, el mejor es el de grado C.

Sirope de arroz: Sus azúcares principales son la maltosa y la maltotriosa. Contiene además magnesio, potasio y varias vitaminas B. Se produce por fermentación.

Sirope de agave: El agave es una planta del tipo pita originaria de México. El sirope que se extrae de ella es muy rico en fructosa. Su principal propiedad es que estimula el crecimiento de la flora intestinal.

 

STEVIA

La mejor alternativa al azúcar es la Estevia, que no contiene ningún tipo de azúcar. La stevia es una planta de origen sudamericano utilizada por los indios como edulcorante y que se ha hecho muy popular en los últimos años porque además aporta muchos beneficios a nuestra salud. La hojas de estevia endulzan 30 veces más que el azúcar y el extracto es hasta unas 300 veces más dulce que este.

Se puede cultivar fácilmente en cualquier terraza o maceta que tengamos en casa, pero también se puede encontrar fácilmente en herbolarios. En diciembre de 2011 los componentes principales de la Stevia fueron aprobados en la Unión Europea como aditivos alimentarios. Tomada cruda o en infusión la stevia regula el nivel de azúcar en sangre, por lo que además de ser una alternativa para los diabéticos, les facilita la vida. La stevia, además:

  • Es antioxidante, antiinflamatoria y anticancerígena.
  • No aporta calorías
  • No provoca caries.
  • Reduce la tensión arterial, es diurética, reduce el colesterol y los triglicéridos.
  • Regula el sistema digestivo.

 

Si queremos reducir la cantidad de azúcar que entra en nuestro cuerpo es importante tener en cuenta que no somos conscientes de buena parte del azúcar que consumimos por que puede ser en forma de diferentes azúcares que formen parte de la composición de alimentos procesados, por lo que es conveniente revisar las etiquetas para saber qué es lo que comemos bajo nombres como fructosa, dextrosa, maltosa, sacarosa o simplemente azúcares.

 

Artículo elaborado para Sopa Tóxica

INFORMACIÓN ADICIONAL

La stevia

Guía práctica de control ambiental

Estevia en PureNature