Alimentos súper saludables

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ALIMENTOS SÚPER SALUDABLES

Artículo elaborado para Sopa Tóxica

Casi todos los alimentos no procesados y que no sean azúcares tienen sus beneficios, evidentemente, pero algunos de ellos destacan por su gran cantidad de nutrientes o por su acción beneficiosa en nuestra salud. Aquí están algunos de ellos:

SEMILLAS

Las semillas son uno de los alimentos con más nutrientes que podemos encontrar, ya que en cada una de ellas hay todo lo necesario para crear una nueva planta. Contienen minerales como magnesio, calcio, zinc o cobre y vitaminas (E, grupo B, etc.) que son básicas para nuestro organismo. Además nos aportan mucha energía con muy poca cantidad.

Las semillas también nos aportan ácidos grasos (omegas 3, 6 y 9) que nuestro cuerpo puede utilizar para crear membranas celulares y tejidos, así como grasa para mantener en buen funcionamiento nuestras glándulas y nuestro cerebro, y también antioxidantes y sustancias anticancerígenas que nos permiten prevenir o combatir el cáncer.

Algunos ejemplos son las semillas de cáñamo, sésamo, comino, uva y las pipas de girasol o calabaza. Siempre deberemos escoger semillas ecológicas y crudas y lo mejor es comerlas molidas o ponerlas en remojo antes de comerlas para digerirlas mejor, dependiendo del tipo de semilla. Para molerlas una buena opción son los molinillos de café.

Semillas de lino: Las semillas de lino merecen una mención especial, ya que destacan por su capacidad nutritiva y anticancerígena.

Son la fuente vegetal más importante de omega 3, que es fundamental para la salud celular, así como la cardiovascular y para la protección contra el cáncer de pecho y próstata o para combatirlo si ya se ha diagnosticado.

Las semillas de lino además contienen 100 veces más lignanos que cualquier otra planta comestible. Los lignanos son capaces de frenar el crecimiento del cáncer de pecho y próstata y de frenar la metástasis reduciendo los factores de crecimiento de los tumores. Son capaces de prevenir el cáncer de pecho, ya que hacen que el tejido mamario sea más resistente a las toxinas. Actúan sobre los procesos hormonales sin crear efectos secundarios y sin ponernos en peligro. Esto es muy útil para prevenir y combatir los cánceres de origen hormonal, sobre todo los de pecho. Por ejemplo, son capaces de alargar los periodos menstruales, en el caso de que se tengan muy a menudo, y están recomendadas para los periodos de peri y de postmenopausia por que reducen los sofocos.

La dosis recomendada de estas semillas son 3 cucharadas al día molidas, que se pueden añadir a las comidas. También para hombres para evitar el cáncer de próstata.

ESPINACAS

Todos los vegetales de hoja verde contienen nutrientes antiinflamatorios y anticancerígenos, pero las espinacas están entre las primeras posiciones, no solo por la cantidad, sino también por su efectividad especialmente a lo largo del tracto digestivo y contra los cánceres agresivos de próstata. Estos agentes anticancerígenos son capaces de ralentizar la división de las células cancerosas. Además también son una fuente de potentes antioxidante como las vitaminas A, C o E, el manganeso y el selenio. Esto las hace ideales para evitar los problemas cardiovasculares. Un par de estos antioxidantes, la luteína y la zeaxantina, son especialmente activos en los ojos, donde previenen la degeneración macular provocada por la edad.

Las espinacas contienen una buena cantidad de vitaminas del grupo B y sobre todo son una fuente especialmente importante de vitamina K, muy importante para que el calcio que comemos se coloque donde debe y no provoque calcificaciones, por lo que es básica para la salud de nuestros huesos.

Para conservarlas hasta 5 días lo mejor es colocarlas en bolsas herméticas sacando el aire de dentro. Las espinacas se pueden comer crudas, que es lo ideal, pero también al vapor. En el caso de que las queramos hervir, las deberemos poner en mucha agua hirviendo durante solo 1 minuto. De esta manera se perderán el mínimo de nutrientes.

ESPECIAS

Las especias tienen un lugar muy importante en nuestra cocina, aunque no nos damos cuenta de la importancia que tienen para nuestra salud. La mayoría de ellas provienen o son originarias de Asia, donde son muy apreciadas por sus cualidades medicinales. Las especias contienen sustancias que nos aportan energía y mejoran la digestión de los alimentos, gracias en parte a su capacidad para desinflamar nuestros intestino, normalmente bastante castigado, pero además también contienen una gran cantidad de antioxidantes que ayudan a prevenir el cáncer y a combatirlo una vez se ha diagnosticado y por si fuera poco, también mejoran la actividad de nuestro sistema inmunitario.

Cúrcuma: Entre las especias se puede destacar la cúrcuma por ser la que tiene mayor capacidad anticancerígena, entre otros beneficios para nuestra salud tales como una potencia antioxidante 300 veces mayor que la vitamina E, una espectacular capacidad antiinflamatoria y además ayuda a perder peso gracias a que emulsifica la grasa de nuestro cuerpo.

La cúrcuma tiene la capacidad de eliminar células cancerosas de forma selectiva de 30 maneras diferentes. También tiene la capacidad de detener y frenar el crecimiento de los tumores gracias a que desactiva las toxinas presentes en el hígado y previene la formación de carcinomas evitando la formación de capilares que dan riego sanguíneo a los tumores; de esta manera no se puedan alimentar. Es especialmente efectivo en los cánceres de origen hormonal, como el de pecho o próstata. En el caso de cánceres ya diagnosticados, mejora la efectividad de la quimioterapia a la vez que protege a los órganos del daño que puedan recibir por parte del propio tratamiento y también reduce las habilidades del cáncer para reproducirse e invadir otros tejidos o hacer metástasis.

Además de añadirla la cúrcuma a las comidas, se puede tomar con té verde, de manera que las cualidades anticancerígenas de estos dos alimentos se vean potenciadas, ya que funcionan en sinergia.

La cúrcuma también ayuda a deshacer piedras en el riñón y la vesícula, protege el estomago de úlceras y reduce le riesgo de problemas de cardiovasculares. Tras exponerla a la luz solar se puede utilizar tópicamente contra infecciones de hongos o bacterias o para mejorar los problemas de piel. La cúrcuma se puede tomar añadiéndola a la comida, pero nunca sobrecocinada. Para combatir el cáncer está recomendado tomar 2 gramos al día.

AJO

El ajo es tradicional en nuestra cocina, aunque es originario de Asia Central. Tiene una capacidad antioxidante excepcional, así como una gran cantidad de selenio, que mejora la producción de glutatión, uno de nuestros propios antioxidantes y desintoxicantes. El ajo es un conocido antibiótico que se utilizó como tal por Louis Pasteur y más tarde en la PGM. Es capaz de eliminar de nuestro organismo bacterias, virus, hongos y parásitos (muy útil en caso de candidiasis) y de mejorar la acción de nuestro sistema inmunitario, como se demostró en un estudio realizado el año ’89 en enfermos de SIDA.

El ajo también nos puede ayudar en caso de padecer enfermedades cardiovasculares, ya que licua la sangre, evitando que se formen trombos, reduce el colesterol, mantiene la elasticidad de las arterias y reduce la presión sanguínea. Curiosamente el ajo no se recomienda en el caso de que se tomen anticoagulantes por que interfiere en la acción del medicamento. En otras palabras, es tan bueno que hace la misma función que el medicamento, por lo que este no sería necesario o se tendría que reducir la dosis (y con ello también los efectos secundarios del medicamento).

Respecto al cáncer, el ajo dispone de las mismas armas que la cúrcuma, que aunque quizás son menos potente, no son nada despreciables. Es especialmente útil contra el cáncer de pecho, ya que es capaz de reducir la formación de carcinomas entre un 50% y un 70%. Evita que las toxinas actúen en el ADN de las células del pecho, evita que las células cancerosas se junten formando tumores y reduce el riesgo de metástasis. También potencia el tratamiento de quimioterapia y protege a nuestro cuerpo de los daños causados por este y está recomendado también para otros cánceres como los de laringe, colon, faringe, boca, estomago, ovarios, próstata y riñón.

Para obtener el máximo beneficio del ajo deberemos comerlo siempre crudo, machacado o troceado y comerlo 15 minutos después para dar tiempo a que los enzimas se activen. Para evitar tener aliento a ajo, lo mejor es cortar el diente de ajo por la mitad y sacar el corazón.

 

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